Entrar Via

Renacida para la Venganza: De Esposa Abandonada a Reina Intocable romance Capítulo 17

Víctor Morales la miró con una mezcla de escepticismo y agotamiento. ¿Una chica que no parecía tener más de veinte años, hablándole de destruir a un gigante como el Grupo Montero? Sonaba a una broma de mal gusto.

—Mire, señorita Valenzuela, aprecio su… entusiasmo, pero creo que no entiende la situación. Esto no es un juego. Esteban Montero es un depredador.

—Conozco a Esteban Montero mejor de lo que se imagina —replicó Magdalena, su voz teñida de un hielo que hizo que Víctor se callara—. Conozco sus fortalezas, sus debilidades, su forma de pensar. Sé cómo anticipar cada uno de sus movimientos.

Víctor frunció el ceño. Había algo en la forma en que hablaba, una autoridad que no correspondía con su edad.

—¿Y cómo sabe todo eso?

—Digamos que tuve acceso privilegiado a su sala de estrategias durante mucho tiempo —dijo ella, esquivando la pregunta—. Pero eso no es lo importante ahora. Lo importante es esto.

Sacó una tablet de su bolso y la deslizó sobre la mesa. En la pantalla había un documento.

—Este es un plan de negocios para InnovaTech. Un relanzamiento completo.

Víctor suspiró, irritado.

—He visto docenas de planes de negocios. Ninguno funciona si no tienes capital ni clientes.

—Lea la primera página —insistió Magdalena con calma.

A regañadientes, Víctor empezó a leer. Y a medida que leía, su expresión comenzó a cambiar.

El escepticismo dio paso a la sorpresa. La sorpresa a la incredulidad. La incredulidad al asombro.

El plan no era una simple propuesta. Era una obra maestra de estrategia empresarial.

La confianza en su voz era absoluta. No era la arrogancia de una joven ingenua; era la certeza de alguien que ve el tablero de ajedrez completo, cinco movimientos por delante de su oponente.

Víctor se recostó en su silla, sintiendo por primera vez en meses algo que no era desesperación. Era una extraña y peligrosa chispa de esperanza.

Esta joven era un enigma. Podía ser una genio o una completa loca.

Pero después de meses de solo recibir malas noticias, de ver cómo el trabajo de su vida se desmoronaba, estaba dispuesto a apostar.

—Supongamos que le creo —dijo lentamente—. ¿Qué quiere usted a cambio?

Magdalena sonrió. Era la misma sonrisa que le había dedicado a Camila en la boutique. Una sonrisa que prometía victorias y venganzas.

—Quiero el control.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renacida para la Venganza: De Esposa Abandonada a Reina Intocable