Entrar Via

Renacida para la Venganza: De Esposa Abandonada a Reina Intocable romance Capítulo 35

Magdalena estaba en la cocina de su abuelo, preparando un caldo de pollo, su receta para los días difíciles.

El olor a cilantro y a hogar llenaba el pequeño espacio. Hernán estaba sentado a la mesa de madera, con varios periódicos sensacionalistas esparcidos frente a él. Su rostro, normalmente sereno, estaba surcado por la preocupación y la ira.

—Es basura —dijo, golpeando una de las fotos con el dorso de la mano—. ¡Son mentiras! ¡Mi nieta no es así!

Magdalena se giró y miró los titulares.

"DE LA NADA A LA CIMA, ¿A QUÉ PRECIO?".

"LA ESTRATEGA Y EL CEO: ¿ALGO MÁS QUE NEGOCIOS?".

Las fotos, granuladas y claramente manipuladas para un ojo entrenado, la mostraban a ella y a Víctor Morales en ángulos que sugerían una intimidad que no existía.

El ataque de Romina había sido rápido y brutal. En menos de doce horas, la historia estaba en todas partes. Su teléfono no había dejado de sonar. Periodistas, conocidos, incluso Valeria, furiosa, llamando para ofrecer su apoyo.

—Lo sé, abuelo —dijo Magdalena, su voz sorprendentemente calmada. Volvió a la estufa y removió el caldo.

Hernán la miró, desconcertado por su tranquilidad.

—¿Cómo puedes estar tan tranquila, Magda? ¡Están manchando tu nombre! ¡Tu honor! Después de todo lo que has trabajado…

—Porque esto no se trata de honor, abuelo. Se trata de estrategia —respondió ella.

Dejó la cuchara y se sentó frente a él. Le tomó sus manos ásperas y callosas entre las suyas.

—Escúchame. La persona que hizo esto no quiere destruir mi honor. Quiere distraerme. Quiere que entre en pánico, que cometa errores, que gaste mi tiempo y energía defendiéndome de estas mentiras.

—¿Y no lo vas a hacer? ¿Vas a dejar que digan estas cosas de ti?

—No te preocupes, abuelo —dijo Magdalena, apretándole las manos con fuerza—. La gente como ellos juega sucio porque es la única forma en que saben jugar. Pero yo les voy a enseñar una lección.

Se levantó y volvió a su caldo.

—Les voy a enseñar lo que pasa cuando intentas quemar a alguien que renació de las cenizas.

Hernán la observó, y el miedo en su corazón fue reemplazado por un asombro sobrecogedor.

La joven tranquila que removía la sopa frente a él ya no era solo una estratega brillante.

Se había convertido en algo mucho más peligroso.

Una reina furiosa. Y el infierno no tiene la furia de una reina despreciada.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renacida para la Venganza: De Esposa Abandonada a Reina Intocable