Es Valerio.
Valerio avanzaba a toda prisa, vestido de una manera poco habitual para él, y su cabello, que normalmente llevaba perfectamente peinado, lucía algo desordenado.
Vanesa abrió la boca, con intención de llamarlo, pero al recordar que tenía asuntos pendientes, se contuvo.
Valerio caminó tan rápido que, en menos de dos minutos, desapareció de su vista.
En ese momento, el carro de Luis llegó. Vanesa subió enseguida y juntos se dirigieron al lugar del accidente.
Cuando llegaron, Oliver ya había sido subido a la ambulancia.
El lujoso carro plateado de Oliver se había estrellado contra una escultura pública en la avenida; el vehículo estaba volcado y el cofre hundido de forma alarmante.
Los agentes de tránsito estaban en el sitio, controlando el tráfico y tomando nota de los daños.
Vanesa y Luis siguieron la ambulancia rumbo al hospital.
Al llegar, se dieron cuenta de que las heridas de Oliver eran bastante serias.
Tenía un corte sobre la ceja, provocado por el vidrio, tan profundo que requería puntos.
Además, presentaba moretones y raspones en varias partes del cuerpo.
Afortunadamente, ninguna herida ponía en riesgo su vida. Vanesa, al saberlo, soltó un largo suspiro de alivio.
Mientras acompañaba a Oliver durante la curación de sus heridas, recibió una llamada de Jazmín para preguntar cómo iba todo.
Vanesa le contó lo esencial.
Como había otras personas presentes, ambas evitaron mencionar a Daisy.
Jazmín, en esta ocasión, sí supo cómo actuar. Entendía que Vanesa deseaba enterarse del resultado.
Tras colgar, le envió un mensaje.
[Daisy se fue con Andrés.]
Vanesa se quedó helada. ¿Cómo había terminado él allí?
[¿Y ese qué hacía ahí?] preguntó.
[¡Quién sabe!] respondió Jazmín, visiblemente molesta.
Todo parecía estar bajo control, pero al final las cosas se salieron de su cauce.
Jazmín se había tomado la molestia de contratar a un tipo para “atender” a Daisy, con la intención de dejarla como alguien fiestera y sinvergüenza.
La idea era hundir la imagen de Daisy ante Oliver y los demás, para que la rechazaran.
¿El resultado?
Todo el esfuerzo que había invertido en montar ese espectáculo se vino abajo por la repentina aparición de Andrés.
Al final, todo fue en vano.


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