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Siete Años para Olvidar romance Capítulo 505

Esa pregunta encontró respuesta cuando él y Vanesa salieron del aula.

El sol de la tarde pegaba con fuerza. Yeray caminaba por el lado exterior, protegiéndola del sol.

Mientras avanzaban, mantenía el rostro girado hacia Daisy.

La miraba con una concentración absoluta.

No ocultaba sus sentimientos en lo más mínimo, era descarado.

La escena borró por completo la sonrisa del rostro de Vanesa.

Los observó durante un rato, respirando hondo para calmarse.

Un instante después, la frialdad de su mirada se había disipado por completo.

Benjamín también lo vio.

Como hombre, sabía cómo mira un hombre a la mujer que le gusta.

Se quedó atónito y, al mismo tiempo, no pudo evitar fruncir el ceño.

No se esperaba que Yeray fuera un romántico empedernido, capaz de mover cielo y tierra para ayudar a Daisy.

El problema era que, por mucho que se esforzara, de nada serviría si Daisy no tenía la capacidad.

***

Daisy y Yeray salieron juntos del campus y vieron a Oliver esperando en la entrada.

Seguramente había venido a recoger a Vanesa.

Al verlos salir juntos, los ojos de Oliver se detuvieron por un instante.

Daisy no lo miró ni le prestó atención.

En su lugar, se giró hacia Yeray y le preguntó:

—¿Has venido en tu coche o te han traído?

—Me han traído —respondió Yeray tras una breve pausa.

—Entonces te llevo yo —dijo Daisy, sin sospechar nada.

—Perfecto —eso era justo lo que Yeray esperaba.

En realidad, había venido en su propio coche, pero para poder pasar un poco más de tiempo con Daisy, dijo que lo habían traído.

Solo al subir al coche se dio cuenta de que había un chófer conduciendo.

Aunque no estarían solos, se sintió satisfecho.

Una vez dentro, Yeray levantó la vista y, a través del cristal tintado, miró a Oliver, que seguía afuera.

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