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Siete Años para Olvidar romance Capítulo 582

Al escuchar eso, los reporteros giraron de inmediato y le pusieron los micrófonos en la cara a Azucena.

—Señora Espinosa, buenas tardes. Somos del canal de finanzas, quisiéramos hacerle unas preguntas.

Azucena escuchó «canal de finanzas» y pensó: «¿No son estos los que yo misma pedí que vinieran?».

Se detuvo al instante y asintió con mucha naturalidad:

—Adelante.

—¡Tía! —intentó detenerla Jazmín.

Pero obviamente, ya era tarde.

La pregunta del reportero fue directa a la yugular:

—¿Sabía usted que su hija cometió fraude académico?

—¿Qué opina sobre el comportamiento de su hija al falsificar sus credenciales?

—Hemos descubierto que hay docenas de artículos de alto impacto a nombre de su hija. ¿Existe plagio similar en esos trabajos?

Las preguntas, una tras otra, golpearon a Azucena hasta dejarla viendo estrellitas.

La cara que hace un momento era todo sonrisas, se transformó al instante:

—¡No entiendo de qué están hablando!

Dicho esto, empujó los micrófonos y caminó directo a la habitación del hospital.

Las señoras que la seguían se quedaron petrificadas.

Se miraron unas a otras, atónitas ante el repentino cambio de situación.

Entonces... ¿el título de Vanesa es falso?

¡Dios mío!

La señora Benítez fue la primera en reaccionar:

—De pronto recordé que tengo que ir por mi hijo menor a la escuela. Me adelanto.

Las demás también buscaron excusas para irse.

En menos de cinco minutos, el asunto del título falso de Vanesa ya corría como pólvora en el círculo de la alta sociedad.

Azucena estaba furiosa, temblando de pies a cabeza:

—¿Qué demonios pasó?

Vanesa estaba pálida.

Se había desmayado de verdad, no para evadir la situación.

Incluso ahora, sus manos no dejaban de temblar.

Ante el cuestionamiento de Azucena, solo guardó silencio.

¡Jamás imaginó que caería en la trampa de Daisy!

Ni siquiera se atrevía a imaginar cómo la verían los demás a partir de ahora.

¿Qué pensaría Oliver?

«¿Quórum Tech logrará salir a bolsa?»

«¿Oliver terminará con Vanesa?»

Hasta Camila fue a contarle el chisme.

—¡Te apuesto una bolsa de papas a que Oliver va a cortar con la zorra Espinosa!

El argumento de Camila era simple:

—Los hombres son muy realistas. Si Vanesa ya no tiene valor, ¿cómo va a desperdiciar recursos en ella? ¡Ruptura asegurada!

Daisy hizo una pausa mientras firmaba unos documentos:

—No necesariamente.

Después de todo, ella había sido testigo del poder destructivo del «amor verdadero».

Daisy trabajó un rato más por la noche antes de tomar el auto de regreso a su casa.

Al llegar al fraccionamiento, Raúl dijo:

—Es el presidente Aguilar.

Daisy levantó la vista de los documentos y entrecerró los ojos mirando al frente.

Oliver estaba parado bajo una farola.

La luz tenue de la lámpara caía sobre el arco de sus cejas, haciendo indescifrable su expresión.

No se sabía qué estaba maquinando.

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