Entrar Via

Siete Años para Olvidar romance Capítulo 583

Raúl le preguntó a Daisy:

—¿Damos la vuelta?

—No hace falta. —Daisy frunció el ceño levemente, con la mirada fría.

Antes, cuando Oliver la buscaba, ella lo evitaba, pero eso solo provocaba que él la acosara y la bloqueara por todos lados.

Mejor enfrentarlo directamente, hablar claro y resolver el problema.

¡Para evitar enredos!

Y que los demás no empiecen a especular tonterías.

Raúl estacionó el coche a un lado y se quedó esperando dentro.

Al ver a Daisy bajar, la mirada de Oliver se posó en ella; su silueta bajo la luz amarillenta de la farola parecía irreal.

Daisy miró su reloj.

Nueve y media de la noche.

A esta hora, ¿no debería estar en el hospital cuidando a Vanesa? ¿Qué hace aquí?

¿Vino a abogar por Vanesa?

¿Acaso cree que ella, Daisy, es una santa?

¿O tal vez viene a ofrecerle condiciones irrechazables para comprar la paz de Vanesa?

Si fuera eso... no sería mala idea.

Al fin y al cabo, ella era una comerciante pragmática.

Antes solo buscaba un corazón sincero y perdió estrepitosamente.

¡Ahora buscaba dinero, recursos y contactos!

¡Todo lo que le beneficiara!

Todo, menos amor.

Así que Daisy se acercó y le preguntó a Oliver sin rodeos:

—¿Vienes a pedir clemencia por Vanesa?

Oliver fijó sus ojos en el rostro de ella, con una leve sonrisa:

—¿Por qué pensarías eso?

Daisy arqueó una ceja.

¿Se equivocó?

No debería.

Pero no tenía interés en jugar a las adivinanzas con él, así que su voz se tornó gélida:

—Entonces, ¿para qué me buscas?

No será para ponerse al día, ¿verdad?

Oliver sostuvo su mirada fría y habló con un tono más grave de lo habitual:

***

El asunto del plagio de tesis de la doctora en finanzas se había extendido por todos lados. Luis vivía con el alma en un hilo, temiendo que Matías Ibáñez se enterara.

Incluso le había encargado a los enfermeros que no pusieran las noticias financieras frente a Matías.

Pero la verdad no se puede ocultar para siempre.

El escándalo era demasiado grande y Matías terminó enterándose.

Ese mismo día, Luis recibió una llamada del médico diciendo que Matías había sufrido una recaída por el disgusto.

Luis estaba cada vez más angustiado.

Rechazó las invitaciones de sus amigos de fiesta.

Finalmente, tras pensarlo mucho, compró algunos suplementos nutricionales y fue al hospital a ver a Vanesa.

Para evitar a los reporteros, Vanesa se había trasladado a un sanatorio privado.

Cuando Luis llegó, se encontró con Gabriel Espinosa saliendo de la habitación.

—Ella ha estado muy deprimida estos dos días, se pasa el día entero sin hablar. Es raro que venga un amigo, si puedes, acompáñala un rato.

Resulta que en estos dos días, nadie había ido a ver a Vanesa.

Es lógico, en esta situación, ¿quién querría venir?

Si no fuera porque no tenía otra opción, tal vez él tampoco habría venido.

Así que, ante la petición de Gabriel, Luis se sintió bastante culpable.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Siete Años para Olvidar