Cuando Cristian se fue, Vanesa observó con cuidado la reacción de Oliver. Él seguía igual que siempre, sin cambios. Al ver que ella ya no comía, alzó la vista y preguntó:
—¿No te gustó la comida?
—No es eso. —Vanesa sintió un alivio en el pecho.
Después de comer, Oliver tenía una junta en Grupo Prestige, así que de paso llevó a Vanesa a la residencia de la familia Espinosa. Apenas entró, Jazmín la vio y preguntó sorprendida:
—¿Por qué regresaste tan rápido? ¡Pensé que estarías en una cita con mi cuñado todo el día!
—Acaba de regresar y tiene un montón de pendientes en la empresa. El tiempo para desayunar conmigo seguro lo sacó a la fuerza. —Vanesa caminó hacia el sofá con el regalo que le dio Oliver y se sentó.
Jazmín se le pegó de inmediato:
—Ese regalo te lo dio mi cuñado, ¿verdad?
—Ajá.
—¡Es joyería!
—Supongo.
—¡Guau! ¡¿Será ese juego de rubíes?! —Jazmín estaba más emocionada que Vanesa.
En ese momento, Azucena y Victoria bajaron de la planta alta y, al escuchar a Jazmín, se acercaron a curiosear. Cuando Oliver le entregó el regalo, Vanesa también había pensado en eso, pero luego lo descartó. ¿No había dicho Jazmín que ese collar de rubíes tenía un significado especial? Oliver seguro planeaba usarlo para pedirle matrimonio, y como hoy no lo hizo, obviamente no le daría ese juego de joyas.


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