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Siete Años para Olvidar romance Capítulo 609

—El riesgo es alto, pero la recompensa también. Oliver logró hacer grande a Grupo Prestige jugando así, ¿no? Si él pudo, ¡claro que yo también puedo!

La esencia de los negocios siempre ha sido esa.

El que no arriesga no gana; es una verdad universal.

Así que Azucena se dejó convencer.

***

El viernes era la Cumbre Financiera anual de San Martín, un gran evento en el círculo financiero.

Daisy recibió la invitación con mucha antelación, así que le pidió a Miguel que reservara ese día específicamente.

Esta vez, la Cumbre Financiera estaba presidida por Valerio Becerra.

Era la primera vez que se veían en un mes.

En realidad, muchas veces Valerio había querido buscar una excusa para ver a Daisy.

Pero ambos estaban muy ocupados.

Ese mes, Valerio había estado viajando por todo el país aprendiendo estrategias para desarrollar la economía de San Martín.

Y entre eso y la organización de la cumbre, no tenía tiempo ni para respirar.

Daisy no estaba mejor.

Tenía varios proyectos importantes en marcha y estaba evaluando otros nuevos; pasaba un tercio del mes viajando.

Sus caminos casi no se cruzaban y, al no estar en el mismo círculo, las oportunidades de verse eran aún menores.

Pero Valerio seguía muy pendiente de Daisy.

En cuanto la vio, le preguntó por «Pacto de Hierro».

—La semana pasada fui a una reunión en Puerto Real y los directivos mencionaron específicamente que «Pacto de Hierro» ha jugado un papel muy importante en la preservación de la cultura nacional.

—Vi el tráiler, ¡ya tiene doscientos millones de reproducciones! ¡Es un logro impresionante!

«Pacto de Hierro», al igual que Alma Analítica, eran el orgullo de Daisy.

—¡Gracias por el ánimo, director Becerra! ¡Seguiremos esforzándonos!

Valerio quería platicar más con Daisy, pero alguien vino a buscarlo, así que tuvo que terminar la conversación apresuradamente.

Daisy entró al recinto de la cumbre.

Los lugares estaban asignados por los organizadores; el de Daisy estaba en la primera fila, justo en el centro.

—Qué coincidencia.

Manolo soltó una risita.

Bastante coqueta.

Vanesa sabía perfectamente cómo manejar a hombres así; se acomodó el cabello largo y le preguntó:

—Ya cumplí con la condición que puso. ¿Cuándo llegará la inversión del señor Fuentes?

—Qué eficiencia la de la señorita Espinosa —en los ojos de Manolo había una admiración nada disimulada.

En solo dos días, Vanesa había cumplido la condición de inversión de Manolo, recaudando mil quinientos millones de pesos de otras fuentes.

Según la promesa de Manolo, él invertiría cinco veces esa cantidad antes de la salida a bolsa de Quórum Tech.

¡Siete mil quinientos millones en total!

Eso resolvería completamente los problemas que enfrentaba.

—Tomaré eso como un cumplido, señor Fuentes.

Platicaron un rato hasta que Manolo miró el reloj y le recordó que era hora de entrar.

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