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¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 2417

—Señor Abel... —llamó Dúnya.

El corazón de Abel, sin razón aparente, se saltó un latido.

No era la primera vez que alguien le decía “señor”, pero cuando lo hacía Dúnya, el sonido era distinto, era como si todo el mundo se callara para dejar que resonara sólo su voz.

¿Sería que tenía una voz demasiado bonita? ¿O serían esos ojos tan luminosos que no se cansaba de mirar?

Como Abel no respondía, Dúnya lo miró con sospecha y preguntó:

—¿No... no está bien que le diga así?—

Después de pensarlo mucho, llegó a la conclusión de que así era la mejor manera de llamarlo. Dirar, que era menor, le decía a todos de manera muy formal, pero ella no podía imitarle.

Abel volvió en sí y sonrió.

—Claro que está bien. Me gusta cómo suena. Llámame otra vez, a ver.

Dúnya titubeó, se sintió demasiado forzada y no se atrevió a repetirlo.

Abel no insistió. Miró su reloj y le dijo:

—Ya casi es hora de tu clase. ¿Hablaste con tu maestro particular?—

—Sí, le llamé para decirle que hoy en la mañana tenía un asunto y que no iba a poder ir a clase—contestó ella.

Abel se puso serio.

—No puedes faltar a clases. Que venga a enseñarte aquí al hospital.

Dúnya se quedó callada.

Abel, en un tono muy de hermano mayor, agregó:

—Debes esforzarte. Si aprendes lo suficiente, te voy a mandar a la escuela.

Dúnya se sorprendió.

—¿Todavía puedo ir a la escuela a mi edad?

Abel le contestó:

—Nunca es tarde para estudiar. Además, tú estás justo en la edad de la universidad. Si tienes la capacidad, te puedo ayudar a entrar, incluso por admisión especial.

Dúnya se emocionó muchísimo.

—¿De verdad?

Abel asintió sonriente.

—De verdad.

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