Guardaron la libreta y comenzaron a caminar de vuelta hacia la salida de la cueva.
Eric le preguntó a Tesoro:
—¿Qué piensas hacer con Dania? ¿Ya lo decidiste?
Tesoro frunció el ceño pensativa.
—Puesto que le di mi palabra de salvarla, no romperé mi promesa. Pero después de que la cure, el que pueda seguir viva dependerá de su propia suerte.
Eric quiso saber más.
—¿Podrás curarla por completo?
Tesoro explicó:
—Es inevitable que le queden secuelas, pero podré salvarle la vida. Sin embargo, el Vínculo Umbrío que Aura creó no la dejará en paz.
—Además, ahora que tiene información sobre la bisabuela, bajo ninguna circunstancia podemos permitir que siga conectada con los responsables del virus de 8ª generación. Aunque el Vínculo Umbrío no la mate, tampoco podemos dejar que siga filtrando información a esos sujetos.
Eric asintió comprendiendo la gravedad del asunto.
—Lo entiendo. Cuando volvamos a la mansión, tú dedícate a cumplir tu parte del trato; déjame el resto a mí.
Tesoro asintió y de repente preguntó:
—Sí... Oye, ¿no hay algo que no te termina de encajar en todo esto?
Eric la miró dudoso.
—¿Te refieres a Dania?
Tesoro argumentó:
—Dania tiene unas habilidades médicas tan extraordinarias que, incluso dentro de su organización, debe ser alguien de élite. Y más aún si consideramos que tiene información clave sobre la bisabuela; por pura lógica, la tendrían muy bien custodiada.
—Pero, ¿por qué regresó completamente sola? Ni siquiera llevaba guardaespaldas con ella. Dar con ella nos resultó sospechosamente fácil.
Eric, que ya había anticipado esa duda, respondió:
—Dentro de la facción enfocada en el virus de 8ª generación debe de haber un montón de genios médicos. Ya que su trabajo principal es el desarrollo viral, el grueso de su personal son expertos en medicina. Probablemente Dania no sea la más brillante de su equipo; de serlo, sabría al menos algo sobre la 8ª generación, y ya vimos que no tenía idea.
—A fin de cuentas, Doña Flores solo le enseñó a Aura algunos fundamentos básicos. Los conocimientos de Aura eran limitados, y ni hablar de los de Dania.
—El principal valor de Dania para ese grupo debe de ser su conexión indirecta con Doña Flores. Ella es la figura que a ellos más les preocupa, pues consideran que es la persona más apta para ayudarlos a perfeccionar el virus o, por el contrario, para arruinar sus planes por completo.
—Por eso el estatus de Dania dentro de la organización seguramente giraba en torno a Doña Flores.
—Además, no hay duda de que esos individuos ya debieron interrogarla; saben que Dania no conoce la verdadera identidad ni el paradero actual de Doña Flores.
—Así que, sí, era importante para ellos, pero hasta cierto límite.
—Sumado a eso, regresó debido a la crisis de la Familia Dorado, así que probablemente no le prestaron demasiada atención a su viaje.
Tesoro rebatió:
—Pero nosotros también estamos en La Selva y encima hospedados con la Familia Dorado. ¿Acaso no lo saben? Si siguen teniendo nexos con los Dorado, de seguro saben quiénes somos.
Eric analizó la situación:
—Me he planteado eso antes y también lo discutí con el señor Aspen. Ambos coincidimos en que quienes están detrás del virus de 8ª generación y los patrocinadores ocultos de la Familia Dorado no son el mismo grupo.
—Tienen vínculos y pertenecen a una estructura general, pero operan como dos facciones independientes.
—Esas personas siempre han querido desestabilizar el país; el virus es solo una de las tácticas en su arsenal. Lo más probable es que tengan otros frentes abiertos.
Tesoro frunció el ceño con inquietud.
—Entonces... ¿quienes secuestraron a Ledo no conocen a Dania?
Eric respondió con firmeza:
—Creo que no hay relación entre ellos.
Ella volvió a preguntar:
—Y si tomamos cartas en el asunto con Dania, ¿alguien intentará intervenir?

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