Entrar Via

Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 120

Para los que trabajan en tecnología, cuando la inspiración golpea, el cansancio simplemente desaparece. Al contrario, mientras más avanzan, la adrenalina sube, la mente se aclara y todo fluye de maravilla.

Fue horas más tarde cuando Bianca finalmente se quedó dormida. Vicente la arropó con cuidado y, girando la silla hacia la computadora, abrió un documento en blanco para convertir todos los datos y modelos que ella acababa de deducir en un artículo científico formal.

Todo el crédito era de Bianca; él solo se encargaba del trabajo pesado de redactarlo y publicarlo.

Justo en el momento en que Vicente tecleaba el nombre de Bianca como autora principal, la puerta de la habitación se abrió. Melisa estaba de pie en el umbral.

Bianca seguía profundamente dormida en la camilla.

Vicente, con la concentración al límite, revisaba el artículo una y otra vez, a punto de enviarlo para su publicación.

Estaba tan ensimismado que ni siquiera notó la presencia de Melisa en la puerta.

Melisa, en cambio, paseó la mirada por la pantalla y vio de qué trataba la investigación. Era exactamente su misma área de especialidad: la fusión de algoritmos de inteligencia artificial con tecnología aeroespacial. Luego, sus ojos se clavaron en el nombre de Bianca como autora principal.

Sintió que era un chiste.

¡Un chiste absolutamente patético!

En cuestión de segundos, una ola de repulsión la invadió, como si le hubieran obligado a tragarse una mosca viva. Le lanzó a Bianca una mirada cargada de asco y desprecio, y sin decir una sola palabra, dio media vuelta y se marchó.

A la mañana siguiente, Bianca despertó, desayunó lo que Vicente le había traído, y dejó que el especialista en medicina natural volviera para aplicarle acupuntura. Después de eso, sintiéndose renovada, anunció que iba a levantarse, y esta vez Vicente no intentó detenerla.

—Hoy voy a ir a Villa Serena a empacar mis cosas —dijo Bianca mientras se vestía—. No pienso volver a poner un pie en esa casa. Si me cruzo con Damián, de paso le preguntaré si ya firmó los papeles del divorcio. Como doña Estela está tan delicada y no soportaría el golpe, primero nos divorciaremos en secreto y luego buscaremos la forma de decírselo poco a poco.

Vicente estuvo de acuerdo con su plan y añadió:

Capítulo 120 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa