Lucía todavía no se sentía tranquila. Mirando en dirección a la cafetería, hizo una llamada: —Consíganme a unas personas que vayan todos los días al Café de la Ribera a causar problemas. No hagan nada extremo, solo asegúrense de que el mesero llamado Piero Hernández no aguante más ahí... hasta que el gerente lo despida.
En su vida pasada, Piero Hernández había usado exactamente estas mismas tácticas para enredar poco a poco a Isabel Luna.
Nunca le interesó Isabel como persona. Simplemente vio su ropa de diseñador, su actitud despreocupada con el dinero, y dedujo que era una chica rica de buena familia, así que planeó meticulosamente cómo acercarse a ella.
Nadie sabía que, a escondidas, él mantenía a una novia, una chica de apariencia frágil e inocente con la que había crecido en un orfanato. Todo el dinero que le sacaba a Isabel iba a parar a las manos de esa novia.
Años después, cuando el negocio inmobiliario de la familia Luna empezó a caer en picada, Isabel ya estaba ahogada en problemas. Sin embargo, cegada por las dulces palabras de Piero, seguía sacando dinero de donde no tenía para mantenerlo y encubrirlo. Al final, todo ese desgaste la destruyó física y emocionalmente, dejándola en la miseria.
Solo de pensar que Isabel pudiera repetir esa misma tragedia, un brillo glacial cruzó por los ojos de Lucía.
En esta vida, jamás permitiría que Piero Hernández se acercara a sus seres queridos.
...
Por otro lado, apenas Doña Leonor regresó a la residencia de los Zavala, se encontró con Beatriz Zavala.
—Cuñada, ¿qué ocurre? Tienes muy mala cara.
Doña Leonor tomó un vaso de agua y le dio un buen trago. Al dejarlo sobre la mesa, su voz delataba una profunda irritación: —Lucía García tiene un poco de talento ahora y ya se cree la dueña del mundo. Su arrogancia no tiene límites.
—No tiene ni una pizca de la prudencia y sensatez de Jimena. Allá afuera anda humillando a los meseros, dándose aires de grandeza.
Pero lo que más le molestaba era esa actitud fría y distante que Lucía proyectaba ahora, algo que nunca antes había visto en ella.

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