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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 279

Puso el auto en reversa de inmediato, cambió de marcha y pisó el acelerador a fondo. El frente de su vehículo embistió con furia al auto que le bloqueaba el paso, abriéndose camino a la fuerza.

Esta vez, Alejandro no hizo nada para detenerla.

...

En un auto estacionado no muy lejos de allí, Maribel Quintana observaba la escena en silencio, con los dedos descansando suavemente sobre el volante.

—Señorita... el señor Zavala... —murmuró su asistente, aterrada—. Esa mujer claramente no es Jimena. Esto...

Maribel dibujó una leve sonrisa en sus labios, aunque sus ojos no reflejaban el más mínimo rastro de calidez:

—Y yo que pensaba que él y Jimena tenían un amor de película. Por lo visto, no es para tanto.

Inicialmente, se había cruzado con el auto de Alejandro por pura casualidad en la calle y, por un impulso, había decidido seguirlo para competir un rato, pero jamás imaginó que terminaría siendo testigo de semejante escena.

Maribel susurró para sí misma, en un tono que mezclaba confirmación y morbo.

—Con que ella es Lucía García.

La recordaba perfectamente.

En aquel motel en la playa, había sido ella quien le ordenó ir a buscar a Alejandro.

Pero cuando terminó de cambiar a un cliente de habitación y fue a liquidar la cuenta en el sistema para luego acatar su orden y dirigirse a la habitación 506, la persona que abrió la puerta resultó ser Jimena.

...

Al llegar a casa, Lucía subió directamente al baño. Encendió dos cepillos de dientes eléctricos y empezó a frotarse la boca desesperadamente.

—¿Ahora hasta para lavarte los dientes haces tanto escándalo? —Julio se asomó al escuchar el ruido y la vio con un cepillo en cada mano, como si estuviera remodelando su propia dentadura.

—¿Tomaste alcohol? —preguntó Julio.

Lucía no contestó, lo que solo sirvió para que él sacara sus propias conclusiones.

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