—¡Julio, llegó papá! —anunció.
Apenas terminó la frase, la pesada puerta principal se abrió de golpe. Horacio García apareció de pie frente a ellos, con la luz de la calle recortando su silueta. Al ver al Presidente de la empresa llegar directo de un vuelo internacional, la multitud enardecida sintió que había llegado su salvador y el lugar volvió a estallar en reclamos contra los hermanos.
La hija de Fabiola, con los ojos rojos, se tiró de rodillas al suelo de manera dramática, suplicando con voz temblorosa: —¡Don Horacio, se llevaron a mi mamá a la cárcel! Por favor, ¡se lo ruego, haga algo para que la suelten!
Doña Elena, que venía detrás de su esposo, y el mayordomo, se apresuraron a ayudar a la chica a levantarse. Elena le lanzó una mirada llena de decepción a su hija.
Horacio no tenía idea de quién era la chica que lloraba en el piso, hasta que alguien le sopló: —Es la hija de Fabiola, la de finanzas.
Horacio asintió levemente. Venía cansado del viaje; se quitó el abrigo y dijo con voz firme: —Por favor, siéntense todos...
Luego se dirigió a la joven con un tono más suave: —Niña, siéntate y cuéntame con calma qué fue lo que pasó.
Al decir esto, ni siquiera volteó a ver a Julio ni a Lucía.
La turba, que hasta ese momento se sentía reprimida, recuperó el valor de inmediato. —¡Presidente García, por fin llega!
—Don Horacio, mi esposo le ha dedicado media vida a su empresa. Aunque no sea el mejor, ¡siempre ha trabajado duro! Y ahora su hijo hace un despido masivo sin justificación. ¡Usted tiene que hacer justicia!
—¡Don Horacio, a mi hija la tienen encerrada en la delegación!
Horacio pronunció un par de palabras para tranquilizar a los presentes y luego, frente a todos, llamó a la delegación de policía ordenando que liberaran a los detenidos de inmediato.
Al escuchar eso, la hija de Fabiola y su abuela le lanzaron una mirada triunfal a Lucía.
En ese instante...
Lucía sintió que un balde de agua helada le caía encima.
Miró de reojo a su hermano. Julio ya le había enviado a su padre, mediante fotografías, todas las pruebas de las facturas falsas y los desvíos de fondos.

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