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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 605

Julio llegó de visita acompañado por Cristina.

—¿Cómo te sientes? ¿El embarazo va bien? —preguntó Julio con genuina preocupación.

Antes de que Lucía pudiera responder, su hermano miró a su alrededor, maravillado.—Esta Finca de La Luz es inmensa, fácilmente diez veces más grande que nuestra casa. La última vez que vine fue de pasada y no tuve tiempo de apreciar el lugar.

Cristina, con la mente puesta en el bienestar de su cuñada, preguntó en voz baja:—¿Alejandro te trata bien en el día a día? ¿Te ha hecho sentir mal por algo?

—Todo está muy bien —respondió Lucía con una leve sonrisa—. Julio, Cristina, ¿por qué no trajeron a Horacito y Luciana con ustedes?

—Cada día están más ruidosos —explicó Cristina—. Teníamos miedo de alterar tu tranquilidad.

—No me habría molestado en absoluto —aseguró Lucía.

Cristina observó la elegante fotografía de bodas de la pareja que adornaba la pared y suspiró con sinceridad:—Lucía, te ves tan feliz ahora.

Lucía no supo qué responder; se limitó a esbozar una sonrisa discreta.

En ese momento, Doña Juana se acercó para servirles café y agua fresca. Julio la reconoció de inmediato.

—Doña Juana, ¿cómo pudo irse sin decir una palabra? Se nota que su lealtad está con Lucía; a donde ella va, usted la sigue.

La mujer sonrió con timidez.

Para aligerar el ambiente, Cristina se dirigió a Lucía:—Tenemos una nueva cocinera en casa. Prepara unos platos exquisitos. Me enteré de que Alejandro la recomendó personalmente, así que, por favor, dale las gracias de nuestra parte.

—Somos familia, no hay nada que agradecer —asintió Lucía.

Mientras conversaban, Julio siguió explorando la casa y llegó hasta la sala de cine privada. Al ver los equipos audiovisuales de última generación, se sintió tentado y se volvió hacia su esposa.

—Cristina, ¿crees que podríamos hacer espacio en casa para montar una sala de cine como esta? Sería increíble ver películas en familia los fines de semana.

Cristina negó con la cabeza, resignada.—Imposible. No tenemos espacio, y todavía necesitamos armar un cuarto de estudio y una sala de juegos para los mellizos.

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