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Tu desprecio fue mi suerte: En los brazos del hombre que te arruinó romance Capítulo 73

—¡Don Santiago, se lo juro, nuestro sistema es cien por ciento original! Dele una oportunidad a su sobrina, por favor.

Rocío lloraba con los ojos enrojecidos, soltando pequeños suspiros entrecortados, interpretando a la perfección el papel de dama en apuros.

Santiago Santander se quitó las gafas con lentitud, las limpió meticulosamente y se las volvió a poner.

Luego, se puso de pie.

Al ver que el gigante de las inversiones se movía, los organizadores se apresuraron a complacerlo, asumiendo que iba a salvar a la novia de Luciano Larios.

El presentador exigió silencio absoluto en la sala y corrió a escoltar a Santiago hasta el escenario.

El magnate pasó junto a Rocío sin dedicarle más que una gélida fracción de segundo, y detuvo su mirada por completo en Hanna Mendoza.

Y entonces, sonrió levemente.

Hanna se quedó de una pieza.

Había escuchado los rumores sobre el parentesco de Rocío con él, que hasta compartían cenas familiares en Nochebuena. Hanna, en cambio, venía de un origen humilde y no tenía apellidos de peso.

Pero el hombre más imponente del salón le estaba sonriendo.

Ese rostro siempre severo e intimidante ahora mostraba una cálida expresión paternal, como un mentor orgulloso de su mejor alumna.

Santiago tomó el micrófono de manos del presentador y su voz grave llenó el recinto.

—La inversión total de Thunderbolt Global será otorgada a la señorita Hanna Mendoza.

El anuncio cayó como un yunque sobre la cabeza de Rocío, dejándola paralizada, con la boca entreabierta y la respiración cortada.

Hanna tampoco podía creerlo. Jamás pensó que el mismísimo señor Santander anunciaría a un ganador tan rápido, y mucho menos que ella sería la elegida.

Nunca antes se había cruzado con él ni con nadie de su corporativo. Sin embargo, Santiago le había entregado los fondos con una convicción absoluta.

Julián Serna estaba igual de atónito. De más de trescientos proyectos, aún quedaban cuarenta finalistas por ver. ¡Y el magnate había tomado su decisión en la primera ronda!

Pero lo que más aplaudía mentalmente era la cachetada con guante blanco que Santiago le acababa de dar a Rocío, demostrando que en los negocios de verdad, el nepotismo barato no sirve de nada.

Tras su anuncio, Santiago devolvió el micrófono y se retiró con la elegancia de un rey.

Todos en la sala sabían que cuando Thunderbolt daba su palabra, los contratos y los millones de dólares fluían en cuestión de horas. Las miradas hacia Hanna se llenaron de envidia y un profundo respeto.

Quedó claro ante todo el país que Hanna era el verdadero genio.

Capítulo 73 1

Capítulo 73 2

Capítulo 73 3

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