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Un contrato inesperado con mi jefe romance Capítulo 158

—Te lo juro Marianne, antes también era como tú. Me decía no soy de niños, no voy a tener uno. Pero cuando tuve a mi bebé, algo en mí cambió — asegura Selena.

—Apuesto a que sí, Salomé es preciosa…

—Es la cosita más adorable del mundo. Y es tan bien portada. Lo único desafiante es que es muy curiosa. Le encanta ir de aquí a allá, es una experta abriendo puertas — presumen sonriente con su copa en la mano.

—Lo de explorar y descubrir secretos es de familia puedo ver — digo igual de sonriente.

—En especial con el tío que tiene y tú conoces a profundidad… — habla sugerente, ella se inclina a mí — Sabes… hay un chiste que tenemos Clara y yo sobre Luciano.

—¿Qué clase de chiste? — pregunto interesada.

Selena mira a los lados como para asegurarse de que nadie nos esté escuchando.

—Pensamos que es un policía encubierto.

Esa línea me impacta mucho, pero de repente Selena estalla en carcajadas y me golpea del brazo juguetonamente.

—Es un chiste, es un chiste. ¿Te la creíste? — dice ella que se distrae por la entrada de un pastel apoteósico al salón — Noooooooo. ¡Qué belloooo!

Sobo mi brazo confirmando que los Brown tienen un sentido del humor extra raro. En cuanto al pastel, este trae más de una cosa buena. No sólo la emoción de Selena que va a abrazar en saltos a Clara, sino que Leonel y Lemuel son los que trajeron en el carrito al pastel de cinco pisos.

Después del abrazo a su amiga, Selena va a besar a Lemuel con un beso recatado, uno que parece fue producto de que Leonel estuviese a su lado. En lo que termina, va con timidez a donde Leonel que muestra un rostro resignado y va a abrazarla con afecto. Se siente como un abrazo sincero y de conciliación.

Otro que se aparece a mi lado es Luciano. Le veo de reojo, esperando que hubiese aprovechado su tiempo con Liam.

—¿Algún avance con Liam?

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