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Un contrato inesperado con mi jefe romance Capítulo 64

No podía creer la compra que estoy buscando realizar actualmente: una plancha para darle un retoque a mi vestido de madrina. No sería una compra precipitada, sino de último momento. Mañana es la gran boda de mi hermana y mi ex novio.

Por eso, estoy paseando por la sección de electrodomésticos pequeños de este centro comercial. Llevo varios minutos leyendo las características de un modelo vertical que me parece más apropiado y simple de usar para mi cometido.

En eso el celular en mi cartera suena, en la pantalla sale el nombre de Estela. Es una de las damas de honor de Amanda. Le atiendo.

—Marianne, ¿a qué hora llegarás al puerto? No quiero que haya más retrasos, tenemos un horario estricto de zarpe con el capitán — explica esta.

Sus líneas son disparatadas para mí. No hacen ningún tipo de sentido. Lo único que hace sentido, es la promoción de la plancha en azul que tengo entre mis manos.

—¿Para qué iré al puerto? ¿Te explicas mejor?

—Para la despedida de soltera de tu hermana. ¿Hello? — responde como si fuese obvio.

No era obvio. Después de ese ensayo infernal de boda, no he vuelto a contactarme con Amanda, tampoco lo he hecho con sus damas de honor. E igual, nunca fui parte de los planes de despedida de soltera porque Estela y las demás estaban planeando supuestamente una despedida fuera del país, por el Caribe. A mí no me alcanzaba ni el presupuesto, ni el tiempo para irme por esos lares con un séquito que se burlaba de mí y me odiaba.

—No sabía que hubo cambio de planes. Hasta donde tenía entendido, se irían de viaje y yo tengo mi agenda muy ocupada como para acompañarlas — informo.

—El viaje lleva mucho de cancelado. ¿Qué tipo de madrina eres para no saberlo? Debería importarte más tu hermana — recrimina.

—Una muy ocupada, Estela. Colgaré, me llaman a una junta… — miento para que deje de fastidiarme.

—¡No me cuelgues! Disculpa si he sido odiosa contigo ¿bien? — se excusa esta, le doy unos segundos más de mi tiempo — Al principio pensamos que Amanda te había hecho su madrina sólo por compromiso y por eso sé que no hemos sido muy receptivas contigo. Pero ella te necesita, no deja de mencionar lo mucho que le haces falta y cómo no quería viajar porque tú no estarías con ella.

Debería componer a este nivel una canción que se llamase “Manipulación por Amanda Belmonte”. Seguro sería un smash hit a nivel global.

—No lo sé… — me excuso.

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