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Un contrato inesperado con mi jefe romance Capítulo 94

Tenía una terrible y gran experiencia en la organización de bodas. Mi boda fallida con Andrew me había dado un abre bocas de lo que era planificar una, y he estado usando esa experiencia en poner todo en orden para mi boda con Luciano.

Puede que la ventaja del presupuesto ilimitado hiciera de esta tarea más fácil, pero igual, era mucho por ordenar, y mucho por hacer. En un par de semanas me tocó decidir el lugar de la recepción, el vestido de novia, la decoración, la música, el menú que se serviría y muchos otros detalles más.

Para mi sorpresa, la boda que he armado no ha sido una más grande que la de Amanda. Es una boda más reducida, pero con las cosas que a mí me gustan. Esta vez no tuve que pensar en ganarme la aprobación de Sergio, o no ser “muy ordinaria” para mis futuros suegros. Fui yo, y más yo, un poquito de Giana y nuestra idea de lo que le gustaría a Luciano.

Porque sí, Luciano andaba todavía en su plan de digno. Está distante y ocupado de trabajo, según él. No le creo mucho. Analizar su actuar de estos días no me servirá de nada, no en estos instantes, en donde estoy entrando a las profundidades de la cueva: la casa de mi progenitor. Sergio me ha invitado a tomar un café con él mientras lo pongo al día con el desempeño de la empresa.

Mi entrada en la casa Belmonte es diferente esta vez que la vez pasada, la chica de servicio es sumamente amable conmigo y me invita al patio. En ese trayecto me cruzo con un par de empleados más que me saludan de la misma forma. Como si yo fuese alguien bien recibida en esta casa ahora.

—Marianne, espero que no llegues con este retraso a las reuniones con nuestros clientes — saluda Sergio.

Él está sentado en la mesa grande de almuerzos bebiendo de un batido, en lugar de café. Está solo, lo cual agradezco. Me siento dejando mi cartera, y maletín con los documentos que le enseñaré.

—Por cumplirle a uno de ellos, tuve que retrasar este encuentro precisamente — explico hurgando en mi maletín y acercándole una carpeta.

Sergio toma la carpeta y lee su contenido con detenimiento. Le miro de reojo mientras me ofrecen de beber, y pido de un capuccino.

—¿Lograste que Nichols firmará el pre acuerdo de venta? — menciona levemente impresionado.

—Lo logré, el próximo mes, el New Century estará siendo oficialmente vendido — anuncio orgullosa de mi logro.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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