Entrar Via

Volví a Nacer Cuando Él Fingió Morir romance Capítulo 95

El hombre armó la tienda en cuestión de segundos; era evidente que sabía lo que hacía.

Se sacudió el polvo de las manos, se giró y escrutó a Úrsula de pies a cabeza con la mirada.

Luego fijó la vista en su rostro, esbozó una sonrisa malintencionada, dio un paso hacia ella y rozó disimuladamente el dorso de la mano de la joven.

—Listo, preciosa, ya quedó armada.

Úrsula frunció el ceño de inmediato, retiró la mano y forzó una sonrisa tensa.

—Gracias.

Su voz sonaba rígida y su expresión ya reflejaba clara incomodidad.

El hombre ladeó la cabeza. Sus ojitos delataban sus malas intenciones.

—¿Y solo me vas a dar las gracias así?

Instintivamente, Úrsula miró a su alrededor. Antes había varias familias acampando cerca del lago, pero ahora se habían ido, sin que ella se diera cuenta. De vez en cuando se oían risas infantiles provenientes del bosque de pinos, pero sonaban tan lejanas que parecía que venían de otro mundo.

Sintió un nudo en la garganta y el corazón le dio un vuelco.

—¿Qué es lo que quiere entonces?

El hombre se frotó las manos.

—Tampoco soy de los que exigen imposibles. Vi que te costaba trabajo estar sola con tu niña y solo quise echarte la mano. Yo también soy padre, así que entiendo tu situación. Hay que tener empatía.

La expresión de Úrsula se volvió completamente gélida. Ocultó a Milagros detrás de ella, sirviéndole de escudo humano, y habló con frialdad:

—¿Qué pretende? ¿Quiere dinero?

El tipo se acarició la barbilla, con una mirada repulsiva cargada de descaro.

—No quiero dinero, no soy tan superficial. Te quiero a ti.

Úrsula sintió que la sangre se le helaba y su mente se quedó en blanco.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Volví a Nacer Cuando Él Fingió Morir