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VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA romance Capítulo 775

Doña Lira acarició la cabecita de Ana.

—Mi amor, ¿dónde está tu hermano?

Ana tomó la mano de la anciana.

—Mi hermano está acompañando al abuelo.

—¡Ay, miren nada más! Qué niños tan educados y buenos.

En ese momento, en las afueras de la imponente mansión de la familia Lira, el puesto de seguridad detuvo un vehículo desconocido.

El mayordomo Prado bajó a negociar.

—Vengo a ver a Sofía.

—Por favor, muestre su invitación o prueba de que tiene una cita —respondió el guardia.

No tenía ninguna de las dos cosas.

El mayordomo Prado forzó una sonrisa amable.

—Vengo de parte de la familia materna de Sofía. Por favor, avísenle que salga un momento, su familia la está esperando.

Karina, que llegaba en ese momento con su padre y Samuel, vio que la entrada estaba bloqueada.

Se asomó por la ventana.

Al escuchar al mayordomo, Samuel gritó:

—¡Pamplinas!

¿Quién era ese?

El mayordomo Prado se dio la vuelta.

Samuel lo reprendió:

—¿De dónde salió este estafador?

El mayordomo mantuvo la compostura.

—Hay un malentendido. Soy un representante de la familia materna de Sofía. En este día tan feliz, hemos venido a verla.

Samuel respondió tajante:

—Sofía es huérfana. No tiene padres y fue abandonada. ¿De qué familia materna hablas?

Seguramente era gente oportunista saliendo de la nada.

El mayordomo Prado sonrió con paciencia.

—Que no lo haya dicho antes no significa que no la tenga.

—Cuando llega el momento adecuado, los lazos familiares salen a la luz.

—¡Ja! Al ver que ahora le va bien, vienen a arrastrarse ante su nueva familia política. Hay que ser muy cínico. Cualquiera se da cuenta de sus verdaderas intenciones.

Karina movió el auto y entró por el carril de salida.

El teléfono del mayordomo comenzó a sonar.

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