Resultaba muy irónico.
Lucas Lira, a quien ella había catalogado como el partido supremo, al final resultó ser alguien que no valía ni un segundo de su esfuerzo.
En cambio, Silvio, a quien siempre había menospreciado, se había convertido en un hombre poderoso, en la fantasía de cualquier mujer.
Pues que así fuera.
Se olvidaría de Lucas.
Le daría a Silvio la oportunidad de cortejarla y aceptaría ser su novia.
Frente a las ironías del destino, soltó un largo suspiro.
Pensándolo bien, Silvio se estaba llevando una verdadera ganga.
Si ella no hubiera sido arrestada en aquel escándalo que arruinó su reputación, ahuyentando a todas las familias prestigiosas que antes rogaban por una alianza matrimonial con los Salinas, Silvio jamás habría tenido una oportunidad.
Técnicamente, ella se estaba rebajando a estar con él, y encima era la mujer que él tanto había anhelado y nunca había podido tener.
Si esta noche aceptaba salir con él, le impondría condiciones estrictas.
Nada de acuerdos prenupciales. Ella exigiría el derecho al cincuenta por ciento de todos sus bienes tras el matrimonio.
Además, Silvio tendría que transferirle la mitad de las acciones de su empresa. Si tanto la amaba, tendría que demostrarlo con hechos reales.
Por último, tenía terminantemente prohibido traer a sus padres, que vivían en un pueblo rural, a vivir a la casa matrimonial.
Detestaba la actitud ignorante e inferior de la gente de campo.
Solo de imaginar a alguien encogido de hombros y tartamudeando de los nervios frente a ella, le hervía la sangre. Querría darles un par de bofetadas para enseñarles modales.
—¡Guao! ¡El director Herrera hasta mandó a hacer una flor de oro! —Isabel restregó su barbilla contra el hombro de Clara.
Silvio, sin dejar de hablar con su amigo, sacó una rosa de oro macizo del bolsillo interior de su chaleco.
—Amiga, ese hombre de verdad se ha esmerado por ti.
La sonrisa arrogante volvió al rostro de Clara.
—Ya fracasó una vez conmigo. Si no se esmerara, ¿cómo pretendía conquistarme?
Isabel chilló de emoción:
—Entonces... ¿esta noche le vas a decir que sí?
Clara hizo un puchero coqueto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA
Porque no se pueden desbloquear los capitulos? Siempre sale error...
Que horrible, tan pocos capítulos diariamente, que le pasa al escritor, que no puede terminar un libro de una vez???...