Je.
Si se atrevían a torturarla a ella, ella se encargaría de torturarlos hasta destruirlos.
—¡Tú también solo sirves para estar con la basura! —se burló Clara.
Desbloqueó su teléfono, abrió la galería y seleccionó el video que había grabado esa misma tarde en la casa de la familia Lira.
Le dio play.
Jazmín, sorprendida por la intromisión tan grosera, desvió instintivamente la mirada hacia la pantalla.
El video mostraba a Lucas sosteniendo a Tiago, mientras Ximena tenía el pecho pegado a su brazo y usaba la manita del niño para golpear el pecho de Lucas en un gesto sumamente íntimo.
En el video se escuchaba la voz coqueta de Ximena: […Sí, mi amor, no puedes estar lejos de papá, quieres estar con papá en cada momento.]
Jazmín sintió que su mundo se hacía pedazos.
Se cubrió la boca con las manos y retrocedió, tambaleándose.
Clara escupió todo su veneno:
—Y eso que ves es solo la punta del iceberg. Ese video lo grabé hoy, cuando fui de visita a la mansión Lira. Fue una reunión familiar y Lucas y Ximena se la pasaron pegados frente a todos.
Si eso era lo que mostraban al público, lo que hacían a puerta cerrada seguramente ocurría en la cama.
—Ximena vive en la casa de los Lira a sus anchas. Se instaló desde el sábado y hasta hoy sigue ahí. Salen y entran juntos. Si tienes un poco de cerebro, te darás cuenta de lo que pasa entre ellos.
—Jazmín, Lucas te desechó porque eres pura basura. Eres tan basura como Silvio. A Silvio no lo quiere nadie más que tú, y se te declaró simplemente porque son tal para cual.
Clara se sintió aliviada de haber soltado todo su coraje.
Guardó el teléfono, lista para marcharse con su victoria.
Pero Jazmín se interpuso en su camino, mirándola con los ojos llenos de lágrimas.
—Silvio te propuso matrimonio hace años, eso ya lo sé. Pero no te sientas tan superior. En aquel entonces, su empresa estaba a punto de quebrar por falta de fondos y él lo hizo como una salida desesperada.
Y añadió con firmeza:
—Clara, no hay necesidad de insultar llamándonos «basura». Se te nota la envidia a leguas, y te ves patética. Acepta tu realidad. Ahora que he crecido y tengo éxito, ya no tienes ningún lugar al lado de Silvio.
Jazmín salió del baño apresuradamente junto a su amiga, dejándola atrás.
Su espalda lucía recta y orgullosa.
La joven actriz la llevaba de la mano, aconsejándole con su voz suave:
—Jazmín, no llores. Tú necesitas a alguien que esté a tu nivel. Silvio es un gran hombre y él te hará feliz.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA
Porque no se pueden desbloquear los capitulos? Siempre sale error...
Que horrible, tan pocos capítulos diariamente, que le pasa al escritor, que no puede terminar un libro de una vez???...