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VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA romance Capítulo 799

¿Acaso quedarse y ver a esos dos abrazándose y besándose haría que le doliera menos?

¿Acaso quedarse ahí iba a restaurar su reputación y hacer que todos los hombres exitosos volvieran a rogar por ella?

Lanzó el teléfono a un lado.

Ese día había recibido una puñalada tras otra. Clara estaba en el fondo del pozo.

Al llegar a casa, se tiró en la cama y se jaló el cabello, desesperada.

Lilia Salinas se acercó a consolarla.

—Sufrir a solas solo te lastima a ti misma.

—¡Quiero hacer pedazos a todos los que me hicieron daño! Pero ¿puedo hacerlo? —dijo Clara con voz ahogada.

Las personas que la habían visto humillada en aquel incidente anterior eran figuras poderosas de Rosarito. Ella no tenía el poder para callarles la boca.

Y hoy, en la casa de los Lira, la habían tratado como a un cero a la izquierda. Estaba furiosa con doña Lira, pero, ¿qué podía hacer? Obviamente no podía golpear a la anciana para desahogarse.

Y ni hablar de la actitud de Lucas Lira.

Esa fue la cuchillada más profunda directo al corazón.

¿Y qué podía hacerle a él? Nada.

Lilia arqueó una ceja.

—Quizás no puedas tocar a los demás, pero darle una lección a Sofía para desahogarte es pan comido para ti.

—Eso es seguro.

Para ella, Sofía era como la hija de la niñera. No estaban al mismo nivel y ella tenía todo el poder para aplastarla a su antojo.

—¿Qué idea tienes? —preguntó Clara, aguzando el oído.

Su hermana menor, Lilia, siempre había sido más astuta. Desde niñas, Lilia había sido la brillante de las dos.

Cuando su padre vivía, tenía una clara preferencia por Lilia. Si ambas entraban al despacho, él solo levantaba en brazos a Lilia.

Le pellizcaba las mejillas a Lilia y la elogiaba por su inteligencia.

Luego se volteaba hacia Clara y le exigía con severidad que tomara a su hermana como ejemplo.

Clara tenía malas calificaciones. Pasaba el semestre entero con tutores privados de español, matemáticas e inglés, y aun así reprobaba matemáticas en los exámenes finales, mientras que en las otras materias apenas lograba no quedar en el último lugar.

Cada fin de semestre significaba un castigo seguro.

Su padre le gritaba mientras ella estaba de rodillas en el suelo.

[¡Eres una inútil! ¡Lo heredaste todo de tu madre! ¡Más te vale escuchar a Lilia! A partir de ahora, todo lo que quieras hacer, tienes que preguntárselo primero. Ella decidirá si te conviene o no. Solo si ella te da permiso, podrás hacerlo.]

A pesar de ser la mayor, tenía que obedecer a su hermana menor.

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