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Ya no Soy la Otra: La Venganza de la Olvidada romance Capítulo 24

En el guion, ante la inminente caída de la ciudad, los nobles huían aterrorizados mientras la gente común buscaba cómo sobrevivir.

La actuación de Magdalena fue tan genuina que, tras decir sus líneas, todos los miembros del equipo se sintieron profundamente conmovidos y conectaron con la escena.

Cuando el director gritó 'corte', Yolanda se echó a llorar:

—Magdalena, esto es solo actuación, no puedes pegarme de verdad.

Pero Magdalena, imitando su actitud anterior, se llevó la mano a la boca y dijo:

—Ay, perdón, perdón, me metí demasiado en el personaje.

El personal del set no le prestó la menor atención a Yolanda.

Magdalena tenía más trayectoria que ella, y cuando la abofetearon antes, ¿acaso no se lo aguantó?

El director exclamó:

—Magdalena, esa reacción estuvo perfecta. Grabemos una toma más de apoyo.

—¿Qué?

Yolanda soltó un grito en el acto.

Magdalena dio un sorbo de agua con tranquilidad y dijo en tono casual:

—Yolanda, esto es actuación. Tienes que ser profesional.

El equipo de producción, que había estado a merced de los caprichos de Yolanda, se estaba aguantando la risa.

Cuando sonó la claqueta nuevamente, Magdalena no redujo su fuerza y volvió a dejarle cinco dedos marcados en el rostro a Yolanda.

El dolor hizo que las lágrimas de Yolanda brotaran a cántaros.

Como el papel de Magdalena era secundario, su horario dependía de la disponibilidad de los protagonistas, por lo que se quedó unos días más en el set.

El resto del tiempo, simplemente ayudaba en el rodaje.

Aquel día, Magdalena acababa de terminar su escena. Estaba sentada comiendo su comida del catering cuando de pronto escuchó a alguien maldecir en inglés: *¡Damn!*

Se asomó por detrás y vio que era la chica extranjera que el equipo había contratado para interpretar a un personaje de las tribus del norte.

Al notar que la chica estaba sufriendo para cargar unas cajas sola, Magdalena se acercó a ayudarla.

La chica se llamaba Elena, de padre francés y madre latinoamericana. Como le interesaba la actuación, se había anotado como extra.

El nivel de español de Elena era limitado, así que Magdalena rápidamente cambió a inglés para conversar con ella.

La primera opción de Magdalena en el examen de admisión a la universidad había sido inglés. A lo largo de los años, para cumplir bien su papel como la esposa ideal de Federico, nunca dejó de practicar, por lo que no tuvo ningún problema para comunicarse.

Después de filmar la escena crucial en la que su personaje salta desde la muralla, Elena se convirtió en su fan número uno y le pidió un autógrafo dedicado.

Magdalena firmaba mientras le decía:

—Debo agradecerte a ti por la idea de que mi personaje se cubriera con la bandera militar negra.

Elena respondió:

—No es nada, desde pequeña siempre he visto los bocetos de mi papá.

Cuando Federico se enteró de que Magdalena había cobrado el cheque, iba en camino a un club privado.

Anaís, al escuchar la noticia, comentó en voz baja:

—Cuando nos conocimos, hizo mucho énfasis en que ella manejaba un Phaeton. Pensé que era una mujer con independencia económica; nunca imaginé que estuviera tan desesperada por conseguir dinero.

El Secretario Yáñez, que tenía una buena opinión de Magdalena, la corrigió:

—Directora Cárdenas, ese auto no es del Señor Suárez, es propiedad privada de la señora.

Federico se detuvo a mitad del gesto de revisar su celular. El día que cenaron en la mansión familiar, le había dicho a Magdalena que podía usar cualquier auto del garaje.

Ese Phaeton no era de él. Si Magdalena necesitaba un auto, ¿por qué no había tomado uno del garaje directamente?

Sin embargo, un asunto tan trivial no ameritaba que él la llamara para preguntar.

Federico se limitó a decir:

—No importa.

Anaís soltó un ligero suspiro:

—Así es, lo importante es que el dinero soluciona los problemas. Ojalá Magdalena pudiera comprender tus esfuerzos. Si sigue hablando sin cuidado, terminará afectando a Orizon.

Después de que terminaron las grabaciones, el Director Campos le envió un mensaje especial a Magdalena para preguntarle si quería asistir a la fiesta de cierre de rodaje.

El evento sería en un exclusivo club privado VIP.

Magdalena llegó puntual y se divirtió mucho conversando con el equipo de producción.

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