Entrar Via

Ya no Soy la Otra: La Venganza de la Olvidada romance Capítulo 31

Ella lo subió a internet aprovechando que el tema seguía candente.

Pronto, los internautas se dieron cuenta de que habían sido engañados.

[Vaya, después de ver este clip, tengo que preguntar: ¿el que subió el video se comió un hongo alucinógeno ayer? ¡Qué locura!]

[Que la producción tenga un poco de decencia. ¡La última vez editaron mal a mi actor favorito y ni se disculparon! Esta vez le tocó a MJ. Que salga el que lo editó, no me obliguen a darle una paliza.]

[Estrella Entertainment también se pasa. En vez de apoyar a su propia artista, ¿se unen a los ataques para hundirla?]

[Viendo esto... ¿No les parece que la subdirectora de Estrella tiene unas intenciones muy turbias? Recuerdo que ayer le dio "me gusta", ¿no?]

[Un momento, ahora que lo mencionas, no es la primera vez que se le "resbala el dedo" para dar me gusta.]

[Maldición, qué rápido se dio vuelta la tortilla. El drama del año: ¿quién es la verdadera amante?]

[@Estrella Entertainment]

[@Grupo Orizon]

El viento sopló a su favor, y Magdalena Jurado junto con Sara finalmente pudieron respirar tranquilas.

Ambas habían pasado la noche en vela, sin probar bocado.

Magdalena vio que aún quedaban ingredientes en el refrigerador y decidió cocinar algo.

Sara probó un bocado y sus ojos brillaron, casi tragándose el tenedor.

—Delicioso, está riquísimo. Nuestro Federico Suárez en verdad se sacó la lotería, para poder tener a una esposa tan buena como tú.

Apenas terminó de hablar, Federico llamó por teléfono.

Magdalena miró en la pantalla ese número que se sabía de memoria, pero sorprendentemente no sintió ninguna alegría.

Sara tomó un sorbo de sopa.

—Contesta rápido, seguro ya vio las noticias.

El dedo de Magdalena dudó un momento sobre el botón rojo.

Finalmente, decidió contestar.

La voz de Federico a través de la línea seguía sonando tan atractiva como siempre.

—Magdalena, ahora mismo hay mucha gente insultando en las cuentas de la empresa y de Anaís.

Magdalena ya intuía lo que iba a decir.

Sintió como si le hubieran dado un golpe seco en el pecho; un dolor sordo y asfixiante.

Había creído que la llamada de ayer le haría entender a Federico que él era el culpable de todo esto.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Ya no Soy la Otra: La Venganza de la Olvidada