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Ya no Soy la Otra: La Venganza de la Olvidada romance Capítulo 47

Por dentro, Anaís saltaba de alegría.

Pero sin demostrarlo, regaló una sonrisa coqueta:

—¿Y solo me lo vas a agradecer con palabras?

Federico, que siempre premiaba el buen trabajo, respondió:

—Pide lo que quieras.

Anaís parpadeó, con tono juguetón:

—Te quiero... a ti.

Federico se quedó helado.

Y Anaís remató de inmediato:

—¡A ti pagándome una cena!

Se acercó al escritorio, inclinándose un poco para acortar la distancia:

—Federico, ¿te asusté?

Él no contestó.

No es que no entendiera el coqueteo, simplemente no quería perder tiempo en dramas sentimentales.

Tras una pausa, soltó:

—Anaís, estoy casado.

La envidia y el despecho se apoderaron de Anaís.

Se mordió ligeramente el labio y rió:

—¡Ay, Federico, qué cosas piensas! Solo te pido una cena como los viejos tiempos. Magdalena no se va a enojar por algo así, ¿o sí?

—Para nada. Ella es muy comprensiva —respondió Federico.

Ese día tenía un compromiso con Julián, así que le propuso:

—Tú pon la fecha y la hora.

Anaís levantó la mano y enganchó su meñique con el de él:

—Trato hecho.

El escándalo del vestido, tras un día sin dar declaraciones, había empezado a enfriarse.

Pero de repente, se filtró un audio comprometedor.

Muchos de los talentos en Estrella Entertainment compartían a los mismos representantes.

En la grabación se oía a Yolanda quejándose con su agente: "Ya me preguntaba de dónde había sacado ese vestido. Bueno, no me sorprende; ahorita no tiene ninguna producción relevante, ¿quién le va a prestar ropa? Pero atreverse a ir con una copia pirata de alta costura, ¡es para morirse de risa!"

Estaban en la misma empresa y habían grabado la misma serie.

Capítulo 47 1

Capítulo 47 2

Capítulo 47 3

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