En su momento, la historia de amor entre Fermín y Abril había sido bien conocida en todo Rivella, sobre todo por la manera en que la familia Gómez los separó. Más tarde, tras casarse, Fermín ignoró a Macarena por completo, mientras se dedicaba a proteger a Abril, luchando por su amor sin importarle lo que dijeran los demás. Muchos sabían del asunto, y había más personas esperando que Fermín y Abril volvieran a estar juntos que deseando que él se divorciara.
Por eso, cuando al fin se reconciliaron, su regreso fue visto como una historia digna de admiración, una especie de cuento con final feliz. En el círculo social de ambos, no faltaban quienes apostaban por el éxito del compromiso que acababan de anunciar.
Sin embargo, nadie sabía que la noche antes de la fiesta de compromiso, Fermín le había enviado un mensaje a Macarena.
El mensaje, en resumen, le ofrecía una última oportunidad para arrepentirse y volver a casarse con él.
Macarena, al recibirlo, apenas le echó un vistazo antes de añadir el número de Fermín a la lista de bloqueados. Al día siguiente, la noticia del compromiso de Fermín y Abril explotó en las redes sociales y entre los conocidos, convirtiéndose en el tema principal de conversación.
Cuando Macarena vio la noticia, apenas le prestó atención. Por dentro, no sintió ni el más mínimo sobresalto. Lo único que ocupaba su mente era revisar una y otra vez las pruebas que había conseguido.
Cada noche, Macarena iba al hospital a visitar a su abuela. Sin embargo, antes de cada visita, avisaba a la empleada doméstica para asegurarse de que ningún otro miembro de la familia Gómez estuviera presente. No tenía el menor interés en cruzarse con ellos de nuevo. Estaba convencida de que ellos pensaban lo mismo respecto a ella.
Sin embargo, una vez no pudo evitarlo y se topó con Sabrina, que regresaba al hospital porque había olvidado su bolso.
Al verla, Sabrina le lanzó una mirada desdeñosa.
—¿Y tú qué haces aquí? Mi hermano y Abi están a punto de comprometerse. Por mucho que sigas fingiendo, no vas a conseguir nada. Mi hermano no vuelve con nadie del pasado.
Sabrina se cruzó de brazos, como quien busca pelea.
—¿O acaso no te enteraste? Mi hermano y Abi ya están tomando fotos para la boda. El vestido y el traje los mandó a hacer él mismo.
Hizo una pausa, como para asegurarse de que Macarena no se perdiera ni un detalle de lo que estaba diciendo.
—Y no solo eso, mi hermano se está encargando de todos los preparativos de la boda. Cuando te casaste con él, ni de lejos fue tan atento contigo, ¿verdad?
Por lo general, Macarena no sentía nada ante esos comentarios. Pero al escuchar a Sabrina, no pudo evitar recordar los días previos a su propia boda con Fermín.
Él nunca la había querido, así que casi no hubo preparativos. Ni siquiera se tomaron fotos de boda. Ella misma tuvo que encargar el vestido y el traje que iban a usar. Pero el día de la ceremonia, Fermín apareció con un traje totalmente diferente, no combinaba con nada. Asistió solo un momento, se saltó la mitad del evento, contestó una llamada y se fue. Aquella noche ni siquiera regresó a casa.
Macarena había sido objeto de burlas durante mucho tiempo por eso.

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