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A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 510

Para Sabri, Abril era el epítome de la mujer perfecta, fuerte y bondadosa.

¿Cómo pudo transformarse en ese monstruo?

A su lado, Florencia terminó de hablar por teléfono y también lo apagó enfadada.

—Aun si todo era cierto —le reclamó a su hijo—, debiste avisarnos primero en lugar de actuar por tu cuenta y provocar semejante bochorno.

—¿Para qué? ¿Para ayudarla a seguir con la mentira? —replicó Fermín— ¿O pensaban encubrirla y armar un circo diciendo que Macarena la empujó y le provocó un aborto?

Con todos sus informantes, Florencia seguro estaba al tanto de los trucos sucios de Abril.

Sin embargo, mientras él luchaba por su vida en el fondo del acantilado y Ronan demandaba, su madre eligió encubrir a Abril y defenderla ciegamente.

Florencia apretó los labios.

—El prestigio de nuestra familia está en juego. Hay que pensar en el bien mayor.

—¿El bien mayor? —soltó Fermín con una carcajada amarga—. ¿Y Macarena? ¿Ella merece ser arrastrada por el lodo y culpada injustamente?

Florencia captó la furia contenida en sus palabras.

Soltó un largo suspiro.

—Hijo, sé que estuviste casado con ella por años y es normal que queden cenizas, pero debes pisar tierra. Ya están divorciados.

—Ella tiene su vida, y tú tienes un imperio que dirigir.

—No voy a permitir que arruines tu futuro y tus intereses solo por salvarla.

Su tono final fue gélido.

Ya no era un consejo maternal; era una orden y una advertencia directa.

Fermín hizo una pausa y soltó una frase que dejó a todos helados.

—¿Y si decido volver a casarme con ella?

—¿Qué acabas de decir? —Florencia abrió mucho los ojos, creyendo haber perdido la audición.

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