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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 763

Diego frunció el ceño, visiblemente irritado, y la apartó con firmeza.

—Vera, mantén la distancia. Somos un hombre y una mujer, hay límites.

Vera retrocedió, frustrada, e hizo un puchero, mezclando coquetería con un tono de víctima:

—Diego, ¿por qué siempre te empeñas en alejarme?

—Antes decías que era porque estabas casado, pero ahora ya eres un hombre libre, ¿no?

El ceño de Diego se frunció aún más:

—Esté divorciado o no, nuestra relación es como la de dos hermanos. Ese es un hecho que nunca va a cambiar.

—Pero... —intentó rebatir Vera.

—¡Basta! —la cortó Diego con frialdad—. Vera, ¿a qué te referías hace un momento cuando dijiste que los días de gloria de Amaya están por terminar?

Diego clavó sus ojos en los de Vera, con un destello de sospecha en la mirada. Desde un principio, la llegada repentina de Vera a Aquilinia le había parecido extraña. No lograba entender qué intenciones ocultas tenía al aparecer en un momento tan crucial sin avisarle a nadie.

Vera, sin embargo, se limitó a sonreír levemente, jugando al misterio para no soltar la verdad:

—No es nada, solo una suposición mía.

—Cuanto más alto subes, más dura es la caída. ¿No te parece que la vida de Amaya ha sido demasiado perfecta desde que tuvo a su bebé?

—Este premio de oro seguramente va a despertar la envidia de muchos. Creo que sería completamente normal que alguien intente hundirla.

—Al fin y al cabo, tú lo sabes mejor que nadie: ¡jamás un arquitecto de Solarenia había logrado ganar el premio de oro de La Columna Eterna!

—Amaya es solo una diseñadora cualquiera, una completa desconocida. ¿Qué derecho tiene a ganar? ¿No te parece, Diego? Tú eres quien mejor conoce su verdadero nivel...

Diego sintió un rechazo instintivo ante sus palabras:

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