Entrar Via

Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 140

Una vez que Gabriela tomó la decisión de que la licitación fuera abierta y pública, dejó todo el trabajo administrativo y burocrático en manos de Lorenzo Paredes. Ella prácticamente se encerró a vivir en el laboratorio para preparar la gran presentación.

Sabía perfectamente que había una enorme posibilidad de encontrarse con Enzo Jara ese día. Si ese hombre tenía los contactos suficientes para conseguir una acreditación, era obvio que no iba a perderse el evento.

Por eso, cuando lo vio parado en la entrada junto a Jimena Sosa y los ejecutivos de Heraldo, no sintió ni una pizca de asombro.

Simplemente le lanzó una mirada gélida y, con un tono carente de cualquier emoción, soltó:

—Con permiso. Estorban.

Su actitud fue tan indiferente que cualquiera pensaría que jamás habían compartido la vida. Para ella, Enzo era solo un obstáculo en la acera.

Pero Enzo no se movió un milímetro. Se plantó frente a ella, con los ojos inyectados en furia y el ceño tan fruncido que parecía una tormenta a punto de estallar.

—Gabriela, ¿se puede saber qué demonios pretendes? —exigió saber el hombre, con una mezcla de hartazgo y una clara amenaza en la voz.

Gabriela levantó la mirada, confundida, chocando contra los ojos oscuros y acusadores de Enzo.

—Lo que pretendo es que te quites de mi camino. Me estás bloqueando el paso —respondió con firmeza.

La mirada de Enzo se volvió aún más afilada.

—En el pasado has armado tus teatritos y berrinches en público, y te lo dejé pasar. ¡Pero hoy no! ¡Es el día más importante para la industria! ¿De verdad vas a armar un escándalo aquí?

Enzo levantó el brazo y señaló hacia el imponente edificio gubernamental frente a ellos.

—¿Tienes idea de dónde estás parada? ¿Quién te crees que eres para venir a hacer tus escenas de celos aquí? ¿Qué, no te da miedo terminar en la cárcel?

Luego, apuntó hacia el cordón de seguridad, custodiado por guardias armados y policías.

Jimena, aprovechando la oportunidad para actuar como la voz de la razón, dio un paso al frente. Primero miró de reojo a los policías, asegurándose de que ya estuvieran prestando atención, y luego se dirigió a Gabriela con tono condescendiente.

—Enzo tiene razón. Gabriela, este es el foro de tecnología más importante del país. Solo entra la élite. Todos los que estamos aquí tuvimos que pasar por auditorías de seguridad y firmar contratos federales de confidencialidad. Esto no es un centro comercial ni un viajecito a la playa donde puedes meterte a la fuerza para seguirnos.

El mensaje subliminal de Jimena era cristalino: *Yo, Jimena Sosa, soy una mujer de poder y logré entrar a este círculo exclusivo. Tú eres una patética ama de casa resentida que jamás será aceptada aquí*.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera