Entrar Via

Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 52

Mientras tanto, Enzo Jara ya había salido del bar.

Daniel Jiménez lo seguía de cerca y le preguntó.

—¿Era Jimena?

—Era Gabriela —respondió Enzo, lanzándole las llaves del auto al chofer de reemplazo.

—¡A esta hora, a qué viene a causar problemas! —Daniel estaba furioso, convencido de que Gabriela solo estaba exagerando para intentar llamar la atención de Enzo.

—No le hagas caso. —Evidentemente, Enzo pensaba igual. Abrió la puerta del copiloto y se subió directamente.

El auto arrancó, dirigiéndose de manera decidida y rápida hacia la corporación de Enzo.

En el baño, la mente de Gabriela estaba en blanco, y los oídos aún le zumbaban.

Pero antes de que pudiera reaccionar, el hombre que tenía enfrente la jaló bruscamente fuera del cubículo.

A sus espaldas, resonó el grito desesperado de Sofía Paredes.

—¡Ah! ¡Suéltenme! ¡Tía! ¡Tía, ayúdame!

Ante los gritos de Sofía, Gabriela se obligó a mantener la calma. Ya había perdido el momento perfecto para llamar a la policía, así que solo le quedaba intentar negociar de nuevo con esos tipos.

—Lo repito una vez más, lo que están haciendo es un delito. Si nos dejan ir, pídanme la cantidad que quieran, y les haré la transferencia de inmediato.

Temiendo que no los convenciera, Gabriela añadió con énfasis.

—¡La cantidad que sea!

Sin embargo, la reacción de ellos no fue la que esperaba.

El líder de los hombres se rio con burla.

—¡A quién crees que estás menospreciando! ¿Acaso tengo cara de necesitar dinero?

—Oye, hermosura, ¿has oído hablar de la familia Falcón en Puerto Serena? ¡El que tienes frente a ti es nada más y nada menos que el heredero de los Falcón!

—Así que sé inteligente y ven con nosotros, ¡o les irá muy mal!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera