Entrar Via

Admítelo: Me Amas Más romance Capítulo 7

Algunas de esas fotos eran reales y otras estaban editadas, pero sin importar la verdad, si salían a la luz, no solo hundirían la reputación de Oasis Capital, sino que arruinarían su vida para siempre.

—Matías me obligó a tomarme esas fotos hace años —explicó ella con voz temblorosa.

Tristán la miró fijamente, con una mirada tan penetrante que parecía cortarla como un cuchillo.

—¿Ah, sí? —Su tono se volvió aún más lúgubre.

Al verlo en esa actitud, a Lourdes se le quitaron las ganas de dar explicaciones. Tristán era un hombre desconfiado por naturaleza; le dijera lo que le dijera, no le creería.

Además, cualquier hombre se sentiría molesto por algo así.

Trató de calmarse y sostuvo la mirada helada de su esposo.

—Y bien, ¿qué piensas hacer conmigo?

En los últimos cinco años habían aparentado ser una pareja feliz ante los demás. Era la primera vez que la miraba con tanto desprecio.

—Ya pagué una fortuna por todo esto. Nadie más, excepto yo, va a filtrarlo. Solo necesito que me prometas una cosa.

Lourdes guardó silencio. Ya se imaginaba por dónde iba el asunto.

Tal vez se había equivocado al juzgarlo antes. Era cierto que Tristán no se tentaba el corazón, pero también era evidente que su obsesión por Ivana no tenía límites. La gente siempre se aferra más a lo que no puede tener.

—Está bien.

—¿Ni siquiera vas a preguntar de qué se trata? —Tristán frunció el ceño ante su rápida aceptación.

—Tienes mi vida en tus manos. Aunque me pidieras que me acostara con otro para conseguir un negocio, tendría que aceptar. —Lourdes siempre tenía el valor de enfrentar las cosas de frente.

Él soltó una carcajada seca.

—Qué inteligente eres. Sin duda, eres perfecta para el puesto de señora Carranza.

—No le haré nada a Ivana, no te preocupes. En cuanto lo pidas, dejaré libre este lugar para ella. Pero por ahora, te pido que seas más discreto. Al fin y al cabo, pronto volverás a la familia Carranza.

—De acuerdo, tienes un buen punto.

Tristán era un hombre de acción. En menos de una hora, todos los chismes sobre él e Ivana desaparecieron de internet.

Lourdes esbozó una ligera sonrisa.

—Claro.

Tristán la miró con una sonrisa indescifrable y le apretó la barbilla con más fuerza.

—Lourdes, este puesto de la señora Carranza te queda como anillo al dedo. Ivana es demasiado ingenua, no se compara contigo. —Sus palabras estaban cargadas de sarcasmo.

Lourdes no logró descifrar qué pasaba por la cabeza de su esposo, así que mantuvo la sonrisa y no dijo nada.

Su enojo no tenía sentido, y no quería decir algo que lo molestara más.

Aun así, no supo en qué momento él se encendió, porque de pronto se inclinó y la besó con la misma rudeza y dominio de siempre.

Sin embargo, ella no opuso resistencia ni le correspondió, lo que hizo que a Tristán se le cortara el rollo por completo.

—Qué aburrida eres.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Admítelo: Me Amas Más