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¡Ay, Cariño! Te Metiste con la Madre Equivocada romance Capítulo 266

Simona negó con la cabeza.

—No tienes que disculparte. En realidad, no estoy tan enojada. Después de todo, me has ayudado mucho más.

Enzo notó la frialdad en sus ojos y supo que las cosas no eran tan sencillas como ella decía.

Estaba enojada.

Su mente trabajaba a toda velocidad. Por primera vez en su vida, se sentía perdido.

—De hecho, pensaba decírtelo estos días. Simplemente no tuve la oportunidad de invitarte antes de que lo descubrieras. De verdad no fue a propósito, ¿podrías no enojarte?

Decidió mostrarse vulnerable, esperando que Simona, por el tiempo que habían compartido, no le diera más importancia.

Simona se encontró con su mirada suplicante y suspiró, resignada. ¿Cómo podía un hombre hecho y derecho poner esa cara de cachorro abandonado?

—Ya te dije que no estoy enojada.

—Pero esa actitud tan fría no parece de alguien que no está enojado.

Enzo le acercó el postre que a ella le gustaba. Pensó un momento y añadió:

—Está bien, puedes enojarte, pero no dejes de hablarme. —Sonrió y señaló hacia el taller—. Ahora también soy socio del taller, así que no puedes ignorarme.

Simona se dio cuenta. Enzo era un maestro del chantaje emocional, y en ese terreno, ella no tenía ninguna oportunidad contra él.

En el fondo, no estaba tan molesta, así que decidió no seguir con el tema.

—Ahora que lo pienso, es bastante casualidad que te encontrara justo después de salir de la casa de los Gracia, y que tú, casualmente, ocultaras tu identidad para ayudarme.

Levantó la vista y lo miró con una calma que parecía describir un hecho cualquiera.

Pero Enzo sabía que, después de una traición, la desconfianza queda. Estaba analizando cada momento que habían pasado juntos.

—No fue casualidad. Lo hice a propósito.

—¿Por qué?

—El tiempo que pasamos en el extranjero, ¿no significó nada para ti?

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