Entrar Via

¡Ay, Cariño! Te Metiste con la Madre Equivocada romance Capítulo 274

Simona miró a Celia, sin saber qué decir.

—Chiara me lo contó todo. Eres una millonaria de clóset, nada de empezar desde abajo.

—Pero comparada con ustedes, la familia Palacios, soy la más humilde de las humildes, ¿o no?

Celia se enderezó y la miró fijamente.

—La familia Palacios es una de las dinastías más ricas no solo de Nueva Solana, sino de todo Alandia. ¡Su fortuna es de miles de millones! Tu hermano ha estado varias veces en el top cinco de las listas de los más ricos del mundo. Con esa posición, ¿de verdad necesitas abrir un taller?

Simona sabía que el Grupo Palacios era extremadamente famoso.

Pero escucharlo de boca de una amiga le daba una perspectiva nueva.

Al parecer, nunca había comprendido del todo la magnitud de la familia a la que ahora pertenecía.

—Toda persona necesita encontrar su propio valor. ¿No estás tú también luchando en el mundo del espectáculo sin depender de tu familia?

Celia le sonrió, con los ojos llenos de admiración.

—No sabía que éramos de la misma clase de persona.

Continuaron charlando.

En un momento, Celia vio al productor que estaba buscando, se despidió de Simona y se fue.

Damián debía de estar conversando con algún amigo de negocios, porque tardó bastante en volver a buscar a Simona.

Después de un rato, ella se levantó para ir al baño.

Bordeó la cubierta hasta un pasillo, pensando que el baño podría estar al final.

Se levantó el vestido y caminó en esa dirección.

Al salir del baño y cruzar de nuevo el pasillo, a través de las ventanas de cristal que daban a la cubierta, Simona vio dos figuras familiares.

Eran Enzo y Ulises.

No se imaginaba que Enzo también asistiría a esta gala benéfica.

El crucero navegaba hacia el centro del mar, persiguiendo el atardecer. La luz del cielo se había teñido de naranja, proyectando las siluetas de ambos hombres sobre la cubierta.

De repente, Ulises agarró a Enzo por el cuello de la camisa y, con furia, levantó el puño.

Simona se acercó a la ventana, tensa.

Pero al segundo siguiente, Enzo se zafó del agarre de Ulises y le propinó un puñetazo en la cara.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Ay, Cariño! Te Metiste con la Madre Equivocada