*—¿Y quién es la chica más bajita que está con Cecilia? Esa patada voladora llevaba una fuerza impresionante.*
*—Fue mi compañera en la secundaria. Su familia tiene una academia de defensa personal, entrena desde que era una niña. Es una verdadera guerrera.*
*—¡¿En serio?! Esa academia debe ser increíble. Pasa la dirección, ¡quiero inscribir a mi hija mañana mismo!*
*—Están ubicados en Villa Solana, en la calle...*
El usuario compartió la dirección exacta del gimnasio de Sandra.
Por supuesto, esto desató rumores de que el video había sido montado estratégicamente para hacerle publicidad al negocio y convertir a las chicas en estrellas de las redes.
Pero la teoría de conspiración fue desmentida en minutos.
*—El gimnasio de su familia no necesita publicidad, siempre tienen lista de espera, son muy conocidos en su ciudad.*
*—Y Cecilia jamás sería influencer. Es una genio académico, las facultades de la universidad se pelean por tenerla en sus laboratorios.*
*—Están perdiendo el punto central: ellas defendieron a una chica del acoso. ¡Son unas valientes!*
La sección de comentarios se inundó de elogios sobre las habilidades de combate del par de amigas.
Incluso la persona que grabó el video apareció para dar su testimonio:
*—El tipo tatuado se acercó a acosar a la chica de la mesa. El muchacho que venía con ella intentó defenderla y lo empujó, ahí empezó todo. Las chicas de la mesa de al lado no tenían nada que ver, mientras todos mirábamos sin hacer nada, ellas se lanzaron a los golpes. Les juro que esto no es actuado, lo vi con mis propios ojos. ¡Si miento, que repruebe mi examen de titulación!*
*—Jajaja, esa promesa sí que tiene peso. Te creemos.*
*—Como estudiante en época de exámenes, confirmo que ni tiempo de ir a cenar tenemos.*
*—Oigan, ¿nadie va a hablar de la identidad del tatuado? ¿Por qué se supone que es el dueño de esas calles?*
*—Seguro es un bueno para nada con delirios de grandeza. ¿Quién le va a rendir pleitesía a un vago?*
*—Yo sí lo conozco. Su cuñado es el comandante de la policía de la zona, así que ya se imaginarán el nivel de impunidad.*
Rápidamente, la furia del internet se redirigió hacia el comandante Oriel Casas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana