—La culpa la tiene ese Tatuado por andar acosando mujeres en la calle.
—Y te aseguro que no es la primera vez que hace algo así.
—¡Tienen que darle un castigo ejemplar!
Adolfo se quedó sin palabras. *Ni siquiera tengo hijos, pero con mi prima ya estoy sintiendo en carne propia lo que es que las niñas de la familia se pongan del lado del novio*.
—No le he dicho nada malo y ya estás saltando a defenderlo con uñas y dientes.
—Micaela, de tus problemas amorosos ya no opino nada.
—Pero él va a ser una figura pública, así que tienes que aprender a cuidarte.
—El mundo del espectáculo es un nido de víboras, y muchos fans cruzan la línea de la locura.
Y no era solo locura. Algunas fanáticas obsesivas sentían un odio visceral hacia las novias de sus ídolos.
La idea de Micaela de llevar una relación clandestina no iba a durar mucho en ese ambiente.
Los acosadores de celebridades tenían mejor olfato que los mismos paparazzi.
Al más mínimo detalle, descubrirían la verdad.
—Además, es muy probable que alguien haya grabado la pelea de esta noche.
—Aunque Rio todavía no es famoso en televisión, ya era conocido en redes sociales. Alguien podría reconocerlo.
Incluso si negaran que estaban saliendo, acusarían a Rio de andar de fiesta con sus seguidoras.
—Adolfo, por favor, ¿puedes ayudar a Rio a evitar que esos videos salgan a la luz?
Micaela por fin reaccionó. El escándalo que armaron en el puesto de comida seguramente estaba en los celulares de la mitad de los presentes.
Si eso se filtraba, ¡podrían expulsar a Rio del programa de talentos!
Y la avalancha de críticas en internet lo destrozaría anímicamente.
Para colmo, Rio tenía heridas visibles en la cara. Cuando volviera al campamento de entrenamiento, los otros competidores lo notarían de inmediato.
Además, en el campamento siempre estaban grabando material para el detrás de escena.
Aunque no fuera en vivo, los televidentes tenían ojos de águila para esos detalles.
Toda la atención se desvió hacia Cecilia y Sandra.
*—Siento que ya he visto a esa chica de cabello largo en algún lado.*
*—¿No es ella? [Imagen adjunta] La ganadora de la medalla de oro en la competencia internacional de matemáticas el año pasado.*
*—¿También es la chica que salvó a una persona en la carretera, verdad?*
*—Esa muchacha ni siquiera es famosa y ya lleva meses armando campañas para hacerse viral.*
*—El de arriba tiene mucha envidia. Es una estudiante brillante de la Universidad de Viento Claro, y sacó el primer lugar en el examen de admisión a nivel nacional. ¿Qué necesidad tiene de buscar fama barata?*
*—Creo que se llama Cecilia Ortiz. Lo más loco de todo es que es la protagonista del drama de las hijas intercambiadas al nacer, ella es la que creció en el campo.*
*—¿Soy el único que piensa que ella y su amiga fueron increíblemente valientes?*
*—Yo conozco a ese tipo que intentó propasarse. Es una lacra en este barrio, ni siquiera los dueños de los negocios se atreven a decirle nada...*
Una vez que alguien en los comentarios reveló el historial delictivo del Tatuado, el apoyo hacia Cecilia y Sandra se multiplicó por mil.
Porque, en este mundo, no cualquiera tiene el coraje de enfrentar el peligro para defender a otra persona.

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