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Ciega por tu Mentira romance Capítulo 229

Joaquín se quedó pasmado; no esperaba que Amanda tuviera tantas agallas.

—Tienes valor, niña. En Clarosol, nadie se ha atrevido a hablarle así a los Díaz. Estás buscando tu propia tumba.

Amanda no fue cortés, pero mantuvo la sonrisa en su rostro.

—¿Por qué no me atrevería? ¿Acaso los que se apellidan Díaz tienen dos caras o qué?

Sin querer, pensó en Mauro. Ambos se apellidaban Díaz, pero la diferencia entre uno y otro era abismal.

El rostro de Joaquín se oscureció.

—¿Te atreves a insultarme?

Al principio, Amanda pensó en intentar razonar, pero se dio cuenta de que hablar con algo que no entiende de humanidad era un desperdicio de saliva. Se giró hacia su colega.

—Eduardo, llama a la policía directamente. Que ellos lo resuelvan.

Eduardo soltó un «¿Eh?», totalmente confundido. ¿No había venido a solucionar el problema? Parecía que había venido a crear más. ¿Hablaba en serio?

Amanda regresó unos pasos.

—¿Qué tanto dudas? ¿No tienes celular? ¿Quieres que te preste el mío?

Eduardo, que tardaba en reaccionar, finalmente volvió en sí y marcó el número de emergencias. Por su parte, Joaquín se sorprendió de nuevo. ¿De verdad iba a llamar a la policía? Clarosol era territorio de los Díaz, ¿acaso ella era estúpida?

Joaquín soltó un comentario sarcástico:

—La niña es muy bonita, pero le falla el cerebro. ¿Crees que llamar a la policía servirá de algo?

—Si sirve o no, depende de cómo se haga el reporte. Si tengo pruebas suficientes para demostrar que ese cuadro no fue restaurado por nosotros, la familia Díaz, por muy poderosa que sea, tendrá que tragarse sus palabras.

Joaquín frunció el ceño.

Capítulo 229 1

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