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Ciega por tu Mentira romance Capítulo 236

Escuché que es para pagar los gastos médicos de un familiar —comentó el modelo—. Aunque, bueno, los que nos dedicamos a esto solemos inventarnos alguna tragedia familiar. Así las clientas se compadecen y gastan más en nosotros.

«¿Gastos médicos? ¿Elena Zúñiga? Parece que cuando Román fue a pedirle dinero la última vez, de verdad estaba desesperado».

Mientras platicaban, por fin llegó Ginés.

En cuanto entró y vio cómo iba vestido el sujeto, supo de inmediato a qué se dedicaba. Se sentó con toda la calma del mundo, cruzó la pierna y adoptó una pose de magnate.

—Qué bárbaras ustedes dos —les recriminó—, ¿contratando escorts?

—Verónica dijo que tienes demasiado dinero y quería ayudarte a gastarlo —bromeó Amanda.

Ginés soltó una risa seca.

—Ja, ja. Qué consideradas.

Verónica achinó los ojos.

—Lo bueno se comparte. ¿Te pedimos una chica para ti también?

—Párale ahí —la frenó Ginés—. Me sobran las mujeres que me ruegan, ¿para qué voy a gastar a lo menso? No soy un tonto de remate como tú.

—Si tú vas a pagar la cuenta, ¿cómo voy a ser yo la tonta? —le soltó Verónica.

Ahí iban de nuevo. Cada vez que se veían, acababan peleando; nunca fallaba.

Amanda negó con la cabeza, resignada. Por su parte, el modelo se desvivía en atenciones con ella, enfocando toda su energía en complacerla y comportándose con una dulzura exagerada.

A mitad de la noche, Amanda fue al baño para echarse agua en la cara y despabilarse. Al salir, vio que el modelo la estaba esperando afuera. Hasta tuvo que admirar su nivel de profesionalismo.

Amanda se acercó haciendo sonar sus tacones.

—¿Por qué me seguiste?

El modelo mantenía una sonrisa perfecta.

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