Hace un par de días se habían visto. Cuando Pamela vio su rostro, en realidad ya tenía una sospecha, solo que no tuvo oportunidad de confirmarla.
Ahora que todo internet estaba lleno de noticias sobre ella, ¿cómo no iba a saber Pamela quién era?
Con razón Lucas se negaba a verla y no quería contestar sus llamadas; seguramente ya sabía que Amanda había regresado, así que ella, como simple sustituta, ya no le servía.
Pamela miró fijamente hacia donde estaba Amanda, con los ojos llenos de celos.
Ya que se había ido, ¿por qué tenía que regresar?
Pamela no se resignaba; odiaba a Amanda a muerte.
En ese momento, un borracho se acercó a coquetear, recorriendo su cuerpo con una mirada lasciva. —Preciosa, ¿dejas que este galán te invite una copa?
Pamela ya estaba molesta, así que no tenía humor para hacerle caso.
Estaba a punto de mandarlo al diablo, cuando se le ocurrió una idea.
Al segundo siguiente, cambió completamente de actitud. —Señor, mi novio fue al baño y ya va a volver. Pero mi hermana está soltera, y la verdad es que ella no le hace el feo a nadie, siempre y cuando le den un poco de dinero...
El borracho entendió al instante y miró hacia donde Pamela señalaba.
Amanda miró a su alrededor y no vio a nadie; no sabía a dónde se habían ido esos dos, ya llevaban diez minutos y no regresaban.
Sacó su celular para llamar a Verónica, pero antes de que pudiera marcar, un hombre con un fuerte olor a alcohol se sentó a su lado.
El borracho la examinó y, sin ninguna cortesía, soltó: —Acompáñame a divertirnos esta noche y te doy cien pesos.
Aunque la mujer de hace un momento y la que tenía enfrente se parecían, su aura era de niveles completamente distintos. Al verla, el borracho sintió una picazón insoportable de deseo.
Esta noche sí que había tenido suerte.
Amanda frunció el ceño y respondió con frialdad: —Te equivocaste de persona.
Al escuchar esto, el borracho se molestó. —¿Qué? ¿Te parece poco? Si no es suficiente, te doy otros cien. Doscientos pesos es mi límite.
Diciendo esto, el borracho extendió su mano sucia para tocar la cintura de Amanda.


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