Entrar Via

CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA romance Capítulo 103

C103-ME ENCARGARÉ DE TU MADRE.

Kate se quedó quieta en medio del pasillo, se llevó las manos a las sienes, masajeándolas con fuerza y comprendió que tratar de llevarse bien con su cuñada iba a ser todo menos sencillo.

Suspiró.

Pero el sonido del teléfono en su bolsillo la hizo dar un respingo. Lo sacó y vio el nombre en la pantalla: Richard Bentley, del registro civil en Londres.

—¿Richard? Hola, ¿pudiste revisar lo que te pedí?

Al otro lado de la línea, Richard se rascó la nuca, incómodo.

—Bueno… mira, es que… esto es muy extraño, Kate. No había podido llamarte por el exceso de trabajo, pero… no es necesario que detengas nada sobre tu divorcio.

Ella se quedó en silencio un par de segundos.

—¿Qué? ¿Por qué dices eso?

—Es que no hay registro de tu matrimonio con Grayson Maxwell. No hay acta, nada. Es como si nunca hubiera existido.

Kate sintió que el estómago se le apretaba; abrió la boca, pero no salió palabra, pero si una carcajada incrédula segundos después.

—¿Richard? Vamos… debe haber algún error. Yo misma introduje la demanda de divorcio, llevé mi copia del acta de matrimonio. ¡Por Dios! Ese registro es un caos desde siempre. Revisa bien, ¿ok?

—Lo haré de nuevo, pero, no lo sé, Kate. Busqué por nombre, fecha, por el código del acta… No había nada. Es como si no hubieras estado casada nunca.

Kate soltó una risa más nerviosa que divertida.

—Bah, no sería la primera vez. ¿Recuerdas el caso del hombre que tenía dos actas de nacimiento? Eso fue un circo. Revisa de nuevo.

Colgó y se quedó mirando el teléfono con el ceño fruncido.

—Dios… qué tontería.

Fue a guardar su telefono, pero volvió a sonar. Esta vez, el nombre que apareció en la pantalla le cortó la respiración, apretó los labios y dudó un segundo, pero terminó por contestar.

—¿Qué quieres, Mirabelle?

—¿Ya transferiste los cincuenta mil dólares? —La voz de Mirabelle retumbó en el oído de Kate, cortante e impasible—. Porque si no, Grayson merece saber que tiene un hijo.

Kate se quedó paralizada. El corazón le golpeaba con fuerza en el pecho, mientras la rabia le quemaba las entrañas y cerró los ojos un segundo para no gritar.

—¡Es tu nieto, maldit4 sea! ¿Cómo puedes hacer esto? —espetó entre dientes—. ¿Cómo puedes ver a Oliver como un maldito cheque?

—El cariño no paga mis deudas, Kate —replicó Mirabelle, fría como el hielo—. Ya bastante tuve con criarte sin que me salieras rentable; ahora, por fin, sirves para algo.

Las palabras cayeron como una daga, y Kate sintió que el aire le abandonaba los pulmones. Durante años había intentado entenderla, perdonarla, convencerla de que cambiara, y una parte ingenua de ella aún guardaba la esperanza de que su madre tuviera algo de humanidad.

—Mi madre… —empezó, sin mirarlo—. Mirabelle me ha estado extorsionando con Oliver.

Grayson no reaccionó de inmediato, solo frunció el ceño sin entender.

—¿Cómo que extorsionándote?

—Me pidió cincuenta mil dólares a cambio de no decirte que Oliver era tu hijo —dijo, con la voz baja, casi temblorosa—. Eso fue antes del viaje… cuando volviste a nuestras vidas. Yo estaba aterrada, Grayson. Todo era un caos, y ella amenazaba con decírtelo de la peor manera, y yo no sabía cómo ibas a reaccionar. Tenía miedo… mucho miedo.

El silencio se apoderó del espacio y el rostro de Grayson se transformó poco a poco. Primero fue de desconcierto, luego una rabia muda que le tensó la mandíbula.

—Hija de puta… —escupió.

Kate bajó la mirada, avergonzada de ver cómo su apellido se convertía una y otra vez en una maldición.

—Lo siento tanto —susurró—. No sabes cuánto me duele todo esto.

Grayson se inclinó hacia adelante, tomándole las manos.

—No te atrevas a pedir perdón, tú no eres como ellos, Kate.

Ella lo miró, con los ojos llenos de tristeza y él la atrajo hacia sí, envolviéndola en sus brazos, y Kate se aferró a él.

—Deja todo en mis manos —murmuró en su oído—. Me encargaré de tu madre.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA