C113-POR LO QUE TE HICIERON A TI.
Kate respiró hondo antes de entrar en la habitación del hotel. Llevaba una bandeja con sopa caliente, pan tostado y algo de fruta, aunque sabía que Oliver probablemente no comería nada. La noche anterior había sido una pesadilla, su hijo no había querido hablar con nadie, se había encerrado y apenas había pronunciado más de dos palabras seguidas desde que llegaron.
Cuando abrió la puerta, lo encontró sentado contra el cabecero, abrazando su peluche favorito, con la mirada fija en el televisor encendido sin volumen. Tenía los ojos hinchados, el ceño fruncido y el cuerpo inmóvil.
—Amor —dijo Kate, con voz suave, acercándose con la bandeja—. Te traje algo de comer. ¿Quieres probar un poco?
Oliver ni siquiera la miró, fingió no oírla, como si ella no existiera.
Kate se quedó parada, sin saber qué hacer con las manos. Se le encogió algo por dentro y apretó los labios, dejando la bandeja sobre la mesita de noche. De repente, Aisling se acercó por detrás, evaluando la escena con un suspiro cansado.
—Yo se la doy —murmuró.
Kate asintió sin decir nada y salió de la habitación con el corazón en un puño, sintiéndose más rota que nunca; caminó hacia la sala y se dejó caer en el sofá y cubriendose el rostro mientras lloraba.
—Está comiendo un poco —informó Aisling, sentándose a su lado.
Kate asintió de nuevo, sin fuerza.
—¿Y ahora qué vas a hacer?
Tardó en responder, pero luego se acomodó el cabello detrás de la oreja.
—Llamé a la empresa en Alemania. Aún están esperando por mí. Sería bueno comenzar de nuevo… ¿no?
Aisling ladeó la cabeza con una expresión complicada y Kate notó esa mirada, la conocía demasiado bien.
—¿Qué? ¿No estás de acuerdo?
Kate bajó la mirada.
—Mira —siguió Aisling—. Si no quieres verlo, está bien. Puedes establecer un régimen de visitas, organizar las vacaciones, los cumpleaños, lo que sea. Eres abogada, sabes cómo manejar esto legalmente, pero también sabes, como abogada, que no puedes impedir que lo vea.
—¿Tienes que ser tan directa?
—Soy tu amiga, no tu terapeuta. Y no te voy a disfrazar la verdad con lazos. En el fondo quieres castigarlo por lo que te hizo. Y hazlo, si eso necesitas. Pero, no uses a Oliver, porque él no tiene nada que ver.
Kate cerró los ojos un segundo y la rabia hervía bajo su piel, mezclada con la vergüenza, el dolor, la humillación y una culpa que ya no sabía cómo manejar. No podía respirar sin recordar el rostro de su hijo, con ojos suplicantes, llorando por su padre. Y cada vez que parpadeaba, le volvía esa imagen. Y sí, odiaba a Grayson, pero también lo necesitaba y lo amaba. Y odiaba admitirlo.
Aisling suspiró, atrayéndola a sus brazos.
—Solo piénsalo. No te estoy diciendo que le des otra oportunidad a él. Te estoy diciendo que no le quites un pedazo de felicidad a Oliver… por lo que te hicieron a ti.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA
Faltan muchísimos capítulos...
que pasa entre los capitulos 330 y 419?...
Poor translation...