C131- COMPLETAMENTE CORRESPONDIDA.
La puerta del baño se entreabrió un poco y la voz de Adler resonó desde el otro lado, firme y controlada.
—Kate, ¿estás bien? Llevas demasiado tiempo ahí.
Ella no respondió, sus ojos seguían en Grayson.
—Estoy bien —dijo, forzando una voz serena—. Solo necesitaba un momento. Ya salgo.
Hubo silencio.
—Está bien. Pero no tardes.
Kate notó que los pasos de Adler se perdían en el pasillo y el aire se volvió denso, casi irrespirable. Grayson dio un paso hacia ella, despacio, como si midiera cada movimiento para no asustarla. Pero ella giró sobre sí misma, dándole la espalda y aferrándose al borde del lavabo.
—No podemos seguir así. Aunque digas que me amas, tu estado civil indica otra cosa.
Él cerró la distancia que los separaba hasta que Kate sintió su pecho firme y cálido presionando contra su espalda. Sus manos se deslizaron lentamente por sus brazos hasta cubrir sus manos sobre el frío mármol.
—Voy a ser un hombre libre para ti —murmuró cerca de su oído, con voz grave y segura—... para Oliver.
De pronto, su mano desencdió y acarició con suavidad el vientre de Kate. Ella se quedó rígida, mientras un estremecimiento le recorria la espalda.
—Y para nuestro bebé.
El aire pareció cortarse. Los ojos de Kate se abrieron con sorpresa y su respiración se aceleró, y él la miró a través del espejo con una intensidad que le heló y calentó al mismo tiempo.
—¿Como... como lo sabes?
—No has bebido champán, te tocas el vientre cuando crees que nadie te ve… y pusiste esa cara cuando el camarero te ofreció foie gras. ¿Pensabas que nadie lo notaría?
Se inclinó hacia su cuello, dejando un beso lento, profundo.
—Soy muy observador, Kate.
Ella tragó saliva, buscando las palabras.
—Yo… iba a decírtelo, Grayson. Es solo que…
—No te estoy juzgando, mi amor —susurró, envolviéndola aún más en su abrazo—. Sé que todo esto es difícil para ti… y que este bebé te asusta, pero... el vino llegó para darnos fuerza, para recordarnos que debemos luchar… y ser la familia que siempre debimos ser.
Kate lo miró en el espejo y sus ojos se llenaron de lágrimas que no intentó contener.
—No voy a soltarte nunca —dijo él, con firmeza—. Ni a ti… ni a él… ni a este bebé.
—Por supuesto que no. Yo te llevo. Eres mi responsabilidad hoy.
Adler se volvió hacia los inversionistas.
—Disculpen, señores. Debo retirarme. —Estrechó un par de manos, lanzó una sonrisa diplomática y luego se dirigió a ella—. Vamos.
Caminaron juntos hacia la salida. Él le puso la mano en la parte baja de la espalda, guiándola entre la gente con gesto protector. Pero antes de cruzar la puerta principal, giró la cabeza hacia el interior.
Grayson estaba allí, apoyado junto a la barra, con una copa en la mano, y cuando sus miradas se cruzaron, alzó la copa en un gesto ambiguo, mitad saludo, mitad desafío.
La mirada de Adler se endureció.
Lo sabía.
Sabía que ambos habían estado juntos en el baño; lo había deducido en el momento en que Grayson desapareció y ella tampoco regresaba. Había esperado que Kate le pidiera ayuda, que le dijera que la defendiera de él, pero no lo hizo.
Y si no lo hizo, era por una razón: aún tenía sentimientos por Grayson.
Lo entendió sin esfuerzo y también entendió que eso solo significaba, que tendría que esforzarse el doble, mover cada pieza con cuidado… si realmente quería conquistarla para él.
Porque Kate le gustaba y no iba a hacerse a un lado.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA
Faltan muchísimos capítulos...
que pasa entre los capitulos 330 y 419?...
Poor translation...