C135-ESTOY ENAMORADA DE TI.
Grayson llegó a su casa con la misma intensidad con la que había salido de la empresa de Adler. Apenas cerró la puerta detrás de sí, hizo la videollamada, la imagen del hombre apareció con una carpeta gruesa sobre la mesa y el gesto serio de quien sabe que está a punto de soltar una bomba.
—Dime que no he venido en vano —dijo Grayson, quitándose el abrigo y dejándolo caer sobre el respaldo de un sillón.
El abogado abrió la carpeta sin rodeos.
—Aquí está. Encontramos lo que necesitábamos. —Se inclinó hacia adelante y señaló varios documentos con subrayados y anotaciones—. ¿Recuerda la cláusula enterrada en el anexo financiero? La que parecía una mera formalidad…
Grayson asintió, su memoria volviendo a ese momento.
—La que dice que si incurre en fraude financiero durante el primer año del contrato, se anula todo. Sin beneficios, sin dinero, sin acciones.
—Exacto —dijo el abogado—. Pues bien… antes del primer año, Alejandra transfirió una cantidad desorbitada a una cuenta en Luxemburgo. Usted me dijo que ella lo justificó como una inversión… pero revisamos y no hay rastro de que esa inversión exista. Ni siquiera fue declarada.
Grayson se quedó inmóvil, su mente se formaba la jugada completa.
—O sea, que si demostramos que fue personal…
—Es fraude —confirmó el abogado con firmeza—. Y no un fraude cualquiera. Esto puede costarle todo lo que ha ganado con el contrato. Literalmente, se quedaría sin nada.
Un brillo frío cruzó la mirada de Grayson.
—¿Y las pruebas?
El abogado sacó un sobre manila de la carpeta y lo puso sobre la mesa. Dentro había extractos bancarios, correos electrónicos y hasta una copia filtrada de un informe interno que mostraba la transferencia.
—Esto es suficiente para tumbarla, pero hay que moverlo con precisión quirúrgica.
Grayson se dejó caer sobre el sillón.
—Entonces haremos esto a mi manera. No voy a usarlo aún. Primero voy a ir a verla, en persona. Se lo voy a poner sobre la mesa… y le voy a dar una sola salida: el divorcio.
El abogado asintió.
—Si se lo planteas así, no tendrá mucho margen para negociar.
—También tengo mis métodos, Alejandra. Y te dije que me iba a deshacer de ti.
Ella apretó los labios, hasta que de pronto arrojó el vaso contra la pared.
—¡Eres un maldito desagradecido! —gritó—. ¡Yo te ayudé cuando estabas en la calle! ¡Te di la oportunidad de ser quien eres y ahora lo dejas todo solo por esa maldit4 mujer!
Su voz se quebró.
—¿Qué demonios tiene? ¿Qué te hizo para que la amaras? ¡Dime, Grayson! ¿Por qué, después de tantos años, no te fijaste en mí? ¿Por qué ella? ¡Solo es una abogaducha insignificante!
El veneno en su tono cuando nombró a Kate era palpable, pero Grayson no mordió el anzuelo, se mantuvo en calma.
—No vine aquí a responder nada, Alejandra. Y no… no me hiciste un favor. Fue un acuerdo. Pero tú lo rompiste hace tiempo y yo… me acabo de dar cuenta. —Dio un paso hacia ella, helado y decidido—. Y en agradecimiento, te propongo un trato: dame el divorcio, firma los papeles y te juro que nada de esto saldrá a la luz. Puede que pierdas los quinientos millones, pero conservarás las empresas. No te hace falta el dinero, lo sabes.
Ella lo miró fijamente, con los labios apretados, inmóvil durante unos segundos… hasta que empezó a reír, casi histérica.
—Nunca lo viste, ¿verdad? —susurró, como si le revelara un secreto absurdo—. Nunca te diste cuenta. Nunca se te pasó por la maldit4 cabeza que… hice todo esto… porque estoy enamorada de ti.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA
Faltan muchísimos capítulos...
que pasa entre los capitulos 330 y 419?...
Poor translation...