Entrar Via

CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA romance Capítulo 136

C136-RELACIÓN JEFE- EMPLEADA.

Grayson no se movió ni un centímetro ante la confesión. Sus ojos permanecieron fijos en ella, duros como el acero, sin un atisbo de sorpresa o compasión.

—Tú te enamoraste sola, Alejandra. Yo nunca te di motivo para que pensaras lo contrario.

El golpe invisible de sus palabras le hizo apretar los puños con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. Grayson sacó de su carpeta un fajo de documentos y los dejó sobre la mesa, junto a una pluma.

—Fírmalo… y salgamos de esto. Sigue con tu vida y haz como si nunca me hubieras conocido.

Ella bajó la vista a los papeles, luego lo miró a los ojos y caminó hacia él, tomó la pluma con una calma inquietante.

—Siempre me pareciste frío, distante… y aunque no lo creas, eso fue lo que me gustó de ti —susurró—. Pensé que podría cambiarlo… que podría romper ese maldito corazón de hielo. Pero cuando la vi… cuando vi cómo reías con ella, cómo la abrazabas, cómo la mirabas con tanta adoración… la furia me atravesó. Sentí que ella me había robado algo que era mío.

—Alejandra… —la interrumpió—. Desde el principio te lo dejé claro: no te amo. Solo fuimos compañeros de escuela. Nada más. Las ilusiones te las hiciste tú sola. Ahora… firma.

El temblor de rabia en sus manos era evidente, pero sabía que estaba acorralada. Sin salida, así que firmó con un trazo seco y cuando terminó, lo miró en silencio unos segundos… y de pronto se lanzó hacia él, estampándole un beso desesperado, furioso.

Grayson, tomado por sorpresa, retrocedió de golpe y la apartó con brusquedad.

—¡¿Estás loca?! —espetó, limpiándose la boca con la manga—. No vuelvas a hacer algo así nunca más.

Tomó los papeles, los guardó bajo el brazo y, sin mirarla de nuevo, salió, dejando tras de sí un silencio pesado. Alejandra quedó inmóvil, respirando agitadamente. Su mirada se clavó en la puerta cerrada, y una sola lágrima le resbaló por la mejilla.

—Vas a pagar por esto, Grayson Maxwell… sí que lo harás.

Días después, Kate llegó a la oficina con la sensación de que el día sería largo. No habían pasado ni quince minutos desde que encendió la computadora cuando apareció sobre su escritorio: un vaso de té y un plato con rodajas de manzana perfectamente acomodadas.

—Buenos días —dijo Adler, entrando sin esperar invitación—. Pensé que te vendría bien algo saludable para empezar el día.

Kate lo miró, con la mano todavía en el ratón.

—Gracias… pero no era necesario.

—Claro que sí —insistió él, dejando la bandeja justo junto al teclado—. Debes cuidar lo que comes, sobre todo ahora.

Ella cerró los ojos un segundo. No quería discutir, pero esa invasión empezaba a ser demasiado. Desde que empezó a trabajar para él, Adler parecía decidido a controlar cada detalle de su vida: comidas, horarios, incluso la postura en la que se sentaba.

Y mientras él hablaba sobre unas reuniones, Kate apenas lo escuchaba. En su cabeza aún resonaban las palabras de Oliver de hace dos días.

“No quiero esos regalos. ¿Por qué me los manda él? No es mi papá.”

El niño había estado serio todo el día, molesto por los coches que Adler le envió como “detalle”. Kate no supo qué decirle; cualquier explicación sonaba falsa incluso para ella.

—¿Kate? —la voz de Adler la sacó de sus pensamientos—. ¿Te sientes bien?

C136-RELACIÓN JEFE- EMPLEADA. 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA