Celia volvió en sí y, tras hacer un gesto de despedida al director, salió de la oficina con César. En el pasillo, se apresuró para alcanzarlo.
—¿Vas a adquirir la empresa de la abuela… con tu identidad como Zeus Mendoza? —preguntó.
César se detuvo y se volvió hacia ella.
—¿Qué otra opción hay?
—¿La abuela lo sabe?
—No.
Celia tomó aire.
—César, tu abuela todavía está hospitalizada. Si haces esto… ¿no tienes miedo de que ella…?
—Si te preocupa, ve a visitarla. —César la interrumpió con indiferencia, mientras sus dedos acariciaban levemente el cabello junto a su oreja—. Seguro que también quiere verte.
Celia sintió cosquillas y esquivó su toque.
—Ya no soy su nieta política.
César sonrió con amargura.
—¿Y aunque no lo seas, acaso no puedes ir a verla?
Ella se quedó sin palabras. En realidad, no es que no quisiera. Solo que no sabía cómo enfrentar a Valeria. Él mantenía su sonrisa y, de repente, se puso serio.
—La adquisición de El Valle es una decisión que he considerado cuidadosamente. Además, creo que la abuela estará de acuerdo.
Celia lo miró y no preguntó más.
***
La noticia de la posible adquisición de El Valle llegó a oídos de David en un solo día. Aunque ahora estaba a cargo de la empresa, los permisos de la junta directiva aún estaban en manos de Valeria. Incluso él fue el último en enterarse de la noticia de la adquisición. Se apresuró desde la empresa al hospital, y llevó regalos para visitar a la anciana.
Valeria sonrió con la misma calma.
—Si supieras administrar una empresa, ¿habrías permitido que Macarena la metiera en el caos que es ahora? Ya ves la situación actual de los Herrera. ¿Puedes cambiarla?
David apretó los músculos de la mandíbula, reprimiendo la irritación en su cara.
—Mamá, siempre has creído que no soy tan bueno como mi hermano mayor, y mucho menos como César.
—David, reconocer nuestras propias limitaciones no es algo de qué avergonzarse. Nunca te he exigido nada, solo espero que seas sensato.
—Pero nunca tuviste la intención de darme El Valle, ¿verdad? —David sonrió con amargura, como si ya lo hubiera anticipado, y su expresión cambió abruptamente. Se puso de pie de un salto, apretando los puños hasta que los nudillos se pusieron blancos—. ¡Desde que era niño, en tus ojos solo estaban Víctor y su hijo! ¿Pero qué soy yo para ti? Sí, no soy tan sereno como Víctor, ni tengo el talento de César. ¡Pero El Valle es un patrimonio de la familia Herrera! ¿Por qué dársela a alguien con otro apellido? ¿Prefieres regalársela a un extraño antes que a tu propio hijo?
Valeria observó a su hijo, quien finalmente había roto toda pretensión. En su cara serena y marcada por los años apareció un dejo de tristeza. Su pena era por no haber sabido criar bien a su hijo, no haber protegido su sensible y frágil autoestima, y no nunca haberle contado sus verdaderos pensamientos: nunca esperó que todos sus hijos lograran grandes cosas.
Lástima que David no lo entendiera.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
575, leído..... cuando hay mas capitulos...
526, leído....
Gracias, no dejes de subir los capítulos. Toma en cuenta por favor el libro: Encuentro accidental con el magnate. De Riley...
Contenido del capítulo 519 falta. 🙏🏻...
Aquí ando pendiente 😂...
Buenos días. Más capitulos por favor. Ya leí el 518. Y aun se pone más interesante...
Faltan los capitulos 498.499 y 500 :(...
NECESITOO MÁS CAPÍTULOS 😭...
Ya se acabo???...
Buenos días, cuando vuelven a subir capítulos?...