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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 611

Si no hubiera sido tan testaruda, si no hubiera insistido en escuchar su conversación a escondidas, si no la hubieran descubierto… Quizás Ben no se habría visto involucrado…

Enzo le puso una mano en el hombro.

—Celia, no te culpo. No te sientas mal —dijo, pero con obvia preocupación—. Lo de Simón me tomó por sorpresa. Tengo que volver a la casona a preguntarle algunas cosas a tu abuelo. En cuanto a Ben…

Guardó silencio un buen rato, pero los músculos de su mandíbula se tensaron.

—Confío en que podrá salir del paso. Simón y él crecieron juntos. Quizás por ese vínculo no le haga daño.

Celia se quedó pensativa. Recordó que la actitud de Simón hacia Ben siempre fue distinta a la que tenía con los demás. Por ahora, solo le quedaba confiar en eso.

***

Enzo se apresuró hacia la casona. Celia, por su parte, fue a buscar a César. No quería molestarlo, pero en ese momento solo él podía ayudarla. De camino, recibió una llamada de Ana con novedades. Le dijo que fue un nuevo accionista de Inversión Crepúsculo quien negoció el proyecto de colaboración con la filial de los Rojas. Además, la sede de Arco Rojo estaba al tanto de la colaboración. Ambas partes habían llegado a un acuerdo y firmado el contrato.

—¿Quién es ese nuevo accionista? —preguntó Celia de inmediato.

—Se llama Simón Rojas.

Celia lo entendió todo de golpe. Así que Simón ya se había unido a Inversión Crepúsculo. Por eso podía controlar el desfalco del proyecto… Ella misma había participado. Pero seguro que Ben no tenía idea de que ella ya era parte de Inversión Crepúsculo en ese momento.

Celia estacionó el auto en el hotel. Entró al vestíbulo y usó la tarjeta de repuesto que César le había dado para subir a la suite principal. Llamó a la puerta y, al poco tiempo, esta se abrió de repente.

Antes de que pudiera reaccionar, una mano grande la agarró y la metió dentro. César la arrinconó contra la puerta. Bajó la cabeza y su aliento rozó el cuello de Celia. Ella se estremeció y esquivó el contacto.

—César… ¿has estado bebiendo?

Al sentir el olor a alcohol, se sorprendió. ¿Este estaba tomando a plena luz del día?

—Sí, tomé un poco. —César le acarició la mejilla, obligándola a mirarlo—. Celia, ¿me quieres?

Capítulo 611 1

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