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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 760

Al terminar la reunión, César se dirigió a su oficina. En ese momento, Celia le respondió el mensaje.

"¡No me digas que todos vieron lo que te escribí!"

César sonrió y le respondió con un tono juguetón:

"Más o menos…"

Celia: "…"

Ella se tumbó en la cama, mirando el techo, imaginando la escena en la sala de juntas. ¡Ahora solo esperaba que sus comentarios no llegaran a oídos de Ben!

Afuera, la noche caía sobre un paisaje tranquilo, solo roto por el canto de algún pájaro. Abrió la ventana y el viento nocturno fresco y ligero entró. Miró el cielo estrellado y, por un instante, sintió que le gustaría tenerlo cerca. Entonces, su celular vibró. Era una videollamada de César. ¡Qué oportuno!

Se compuso un poco y contestó. Él estaba en su oficina, sujetando el celular con una mano mientras firmaba documentos con la otra.

—¿Estás ocupado y aun así me llamas? —dijo ella, sonriendo.

—No estoy ocupado. Justo tengo un momento —respondió él, entregándole los papeles a Nicole y girando la silla para mirarla con atención—. Allá debe ser tarde. ¿Por qué no estás durmiendo?

—No tengo sueño.

—¿Te sientes mal? —preguntó él, arrugando el entrecejo, preocupado por su salud.

—Sí.

La cara de César se ensombreció de inmediato.

—¿Por qué no vas al hospital? ¿Dónde está Ben?

—No es un problema físico —respondió ella en voz baja.

"Es que te extraño", pensó ella.

Se contuvo y se tragó las palabras. Pasó el dedo por el borde del celular, sintiendo calor en sus orejas. Al verla así, la expresión de César se suavizó. Una sonrisa se dibujó en sus labios y bajó el tono de su voz.

—Si no es físico, ¿qué te pasa?

—No te importa —dijo ella, apartando la cara.

Él sonrió.

—¿No quieres dejarme ver a mi hijo?

Ella dudó, luego bajó el celular y enfocó su vientre, acariciándolo.

—Aún no sé si es niño o niña.

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