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Cuando el Anillo Cayó al Polvo romance Capítulo 1254

Al escuchar esas palabras, a Joana le pareció que la situación no podía ser más patética.

Miró a Cristina, que mantenía la mirada clavada en el suelo, y ya intuía por dónde iban los tiros.

—¿Así que solo me pediste hablar para soltarme este discurso?

—¡No, no es solo eso! —Cristina levantó la cabeza de golpe. En su interior, tenía un millón de cosas que quería decir.

Pero al encontrarse con los ojos gélidos e implacables de Joana, todas las palabras murieron en su garganta.

Sabía perfectamente que había destruido cualquier rastro de confianza que Joana pudiera haber tenido en ella.

Sin embargo, la desesperación la empujaba; necesitaba asegurarse una ruta de escape.

Así que volvió a insistir con sus disculpas.

—Joana, de verdad sé que cometí un error garrafal. Mis disculpas son sinceras. Quiero asumir las consecuencias de mis actos.

—Suficiente. Si solo me trajiste aquí para recitarme falsedades, no tenemos nada más que hablar —Joana levantó una mano, indicándole tajantemente que se callara.

Cristina ladeó la cabeza, descolocada. No esperaba que Joana fuera tan impermeable a su arrepentimiento.

Su ansiedad comenzó a desbordarse.

—Solo quería que supieras que me di cuenta de mi error, no era mi intención molestar.

—No necesitas disculparte. Esto es el destino que tú misma elegiste. Tus decisiones ya no me incumben.

Joana se mantuvo con los brazos cruzados, inamovible.

—Tú eres dueña de tu vida y tus elecciones, no pretendas que yo cargue con el peso de ellas.

—Te lo diré por última vez: si me trajiste hasta aquí para decirme cosas inútiles, mejor deja de hacerme perder el tiempo.

Dicho esto, apartó la mirada y se preparó para marcharse definitivamente.

Pero la voz aguda de Cristina estalló a sus espaldas.

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