Belén no se molestó en discutir con Tobías por el cambio de abrigos; simplemente, no tenía ganas.
—Si tienes cosas que hacer, ve a hacerlas. Hugo está conmigo, no me pasará nada —le dijo con indiferencia.
—Mi única cosa que hacer es protegerte —respondió él.
Sus palabras la dejaron sin respuesta por un instante.
—Vamos, entremos —dijo Hugo, notando la incomodidad de Belén y tocándole suavemente el hombro.
Ella no le dijo nada más a Tobías y siguió a Hugo hacia el salón privado.
Al abrir la puerta, se dio cuenta de que había mucha gente, y a muchos de ellos los reconocía, aunque ellos no a ella. Eran grandes figuras del mundo de la medicina. Y entre ellos, estaban Fabián y Frida.
En cuanto Hugo entró, la mayoría de los presentes se levantaron para saludarlo. Lo llamaban por su nombre, por su apellido o por su nuevo título de director. Hugo había sido ascendido recientemente, aunque su prestigio no dependía de ello. Era un médico que había estudiado en el extranjero, con un currículum impresionante y patentes relacionadas con tumores cerebrales primarios. Una figura de su calibre era respetada en cualquier lugar, un referente en el campo de la medicina.
A diferencia de la fría recepción que tuvieron Fabián y Frida, la llegada de Hugo animó el ambiente de inmediato. Incluso Frida se levantó para saludarlo.
—Hugo.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De Esposa Desechable a Cirujana Renacida
Faltan muchos capitulos y a los que hay les falta parte del texto. Asi es imposible. Te gastas dinero para leer u te toman el pelo....